Ciudades sustentables

LOS ACIERTOS Y DESACIERTOS EN LA CAUSA MATANZA-RIACHUELO

07 de Noviembre del 2020 | 2 min lectura| escritores
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A pesar de los avances, el plan integral de saneamiento y recomposición ambiental cuenta con un bajo nivel de implementación. Se trata de la cuenca más degradada de la Argentina, cuyas consecuencias impactan en más de seis millones de habitantes, con un millón y medio en situación de riesgo.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

Riachuelo 


En 2018 se cumplieron 10 años del fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso de la contaminación del río Matanza–Riachuelo, provincia de Buenos Aires, a partir del cual se pusieron en marcha organismos estatales y políticas públicas tendientes a saldar la deuda ambiental con este territorio.

El caso ha adquirido importancia y significado. Por una parte, porque como señaló Andrés Napoli, director ejecutivo de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), "se trata de la cuenca más degradada de la Argentina y que conforma uno de los temas de mayor relevancia socioambiental del país, cuyas consecuencias impactan en más de seis millones de habitantes, de los cuales un millón y medio se encuentran en situación de riesgo".

Por otra parte, el caso también adquirió importancia por la intervención de los tribunales en temas que afectan derechos fundamentales y cuyas soluciones demandan respuestas de carácter estructural, algo reconocido tanto a nivel nacional como internacional.

Pero ¿dónde está lo positivo y lo pendiente en lo que hace a un cumplimiento más rápido y efectivo de los objetivos de saneamiento y recomposición ambiental dispuestos por el Máximo Tribunal del país?

Más allá de los avances descritos más abajo, la implementación del plan integral de saneamiento cuenta con un bajo nivel de implementación, motivo por el cual se ha requerido a las autoridades que precisen y establezcan fechas ciertas para la finalización.

Entre los aspectos positivos podemos destacar la creación de la Autoridad de la Cuenca Matanza–Riachuelo (ACUMAR), un organismo interjurisdiccional con facultades legales suficientes para impulsar el plan de saneamiento.

También están las tareas de remoción y limpieza de más de 1400 toneladas de residuos sólidos del espejo de agua y de los márgenes, la apertura de la traza del camino de sirga (el borde de 35 metros del río) y el progreso de las obras de infraestructura cloacal que evitarán que la mayor parte de los desagües porteños terminen en el Riachuelo.

Finalmente podemos destacar la realización de evaluaciones integrales de salud en áreas de riesgo, la construcción de unidades de salud ambiental y la generación de un cúmulo muy importante de información que, con anterioridad al fallo, era absolutamente desconocida y hoy resulta fundamental para el diseño de políticas públicas y la toma de decisiones.

Entre las diversas acciones que se encuentran pendientes se destaca el establecimiento de un régimen de control de vertidos industriales, un cambio sustancial en la legislación vigente, la cual consolida la contaminación existente, y la generación de un sistema unificado para la habilitación de industrias, principalmente aquellas con un alto índice de complejidad ambiental más las situadas en zonas de riesgo.

También están pendientes la implementación de un plan para la erradicación de basurales ilegales, estableciendo las responsabilidades que corresponden a cada uno de los municipios, finalizar la relocalización de las familias situadas en el borde del río y en las zonas de alto riesgo socioambiental, e implementar un plan integral para la gestión de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

Por último, falta la elaboración de un estudio integral de riesgo para el Polo Petroquímico de Dock Sud que prevea su relocalización, junto con la implementación de un plan de ordenamiento ambiental del territorio que defina los usos y el destino que tendrá la cuenca.

Tema aparte, es necesario avanzar en definir qué debe entenderse por saneamiento y recomposición ambiental de la Cuenca Matanza–Riachuelo, cuáles son los resultados que en tal sentido deberían esperarse, y cuáles son las acciones que conducirán a cada uno de los resultados, los costos y los plazos en que podrán concretarse.



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