Energias

ARGENTINA PODRÍA LIDERAR UNA TRANSICIÓN ENERGÉTICA EXITOSA PARA COMBATIR LA CRISIS CLIMÁTICA

04 de Noviembre del 2019 | 2 min lectura| alejagm
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Suministro de electricidad, edificios residenciales y transporte son los sectores analizados por Climate Analytics y el New Climate Institute. Sin embargo, “Argentina aún necesitará tomar medidas adicionales en otros sectores como la agricultura”, señalan.

Por Roberto Andrés

“Dada su riqueza natural en recursos renovables y sus ambiciosos objetivos de expansión de las energías renovables para 2025, Argentina podría convertirse en un país líder a nivelmundial en lograr una transición energética exitosa si aumenta los esfuerzos de políticas paragarantizar el logro de estos objetivos”, señaló Climate Action Tracker en su informe

Incrementando la acción climática: oportunidades clave para la transición a una sociedad de cero emisiones, de septiembre de 2019.

“Esta transición energética posibilita puestos de trabajo en tecnologías y sectores que es másprobable que constituyan el núcleo del futuro suministro de electricidad, tanto en Argentina como en el resto del mundo”, señalaron.

El informe es parte de una iniciativa de Climate Analytics y el New Climate Institute, quienes realizan un seguimiento de los progresos hacia el objetivo acordado internacionalmente de mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2° C. Para esto han contado con el apoyo de la Fundación Climate Works y el Ministerio de Medioambiente, Conservación de la

Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania a través de la Iniciativa Internacional sobre el Clima.

Los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura según el Acuerdo de París

En el Acuerdo de París de 2015, los gobiernos se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura por debajo de los 2°C respecto a los niveles preindustriales y a continuar sus esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C. Sin embargo, los esfuerzos actuales son insuficientes, ya que los objetivos de mitigación agregados, según las estimaciones del Climate Action Tracker,

“llevan a un calentamiento global de unos 3,0 °C. La implementación de los objetivos se estáquedando corta y se estima que las emisiones de gases de efecto invernadero en el marco delas políticas aplicadas darán lugar a un calentamiento en torno a los 3,3 °C”.

Una de las conclusiones del informe especial del Panel Intergubernamental para el Cambio

Climático (IPCC) titulado El Calentamiento Global de 1,5 °C consiste en aumentar los esfuerzos para reducir las emisiones de CO2 a nivel mundial: a cero neto alrededor de 2050 y las emisiones totales poco después. Afortunadamente, las medidas para reducir las emisiones se han vuelto más atractivas, tanto por la disminución de los costos de la tecnología como por la

mayor conciencia de otros beneficios, como las mejoras de la calidad del aire y la creación de empleo en los sectores con bajas emisiones de carbono.

Sin embargo, según el informe Incrementando la acción climática, “para que la mitigación global sea rentable, será esencial hacer que esas medidas de mitigación sean accesibles a todos los países y superar los obstáculos que aún persisten en ellos”. Con este objetivo, Climate Action Tracker ha elaborado una serie de informes tomando el caso de distintos países para evaluar el potencial incremento de la acción climática. En el caso argentino, analiza las áreas en las que el país podría acelerar su acción climática, reflejando las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de esas medidas, junto con otros beneficios.

Incrementando la acción climática en Argentina

Según el informe de Climate Action Tracker, “el incremento de la acción climática en el suministro de electricidad de Argentina, en el sector de edificios residenciales y en el transporte terrestre de pasajeros y mercancías puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2050 hasta un 94 % por debajo de los niveles de 2014 en estas áreas”.

Según los registros de ese año, estos sectores en conjunto representan alrededor del 40 % de las emisiones de Argentina. Solo las acciones en estas áreas reducirían las emisiones totales un 7 % por debajo de los niveles de 2014 para el año 2050, lo que equivale a un 38 % por debajo de un Escenario de Desarrollo Actual, es decir, basado en la continuación de las tendencias y políticas actuales hasta 2050.

Sin embargo, mientras que estas tres áreas de enfoque se descarbonizarán casi por completo bajo un escenario compatible con el Acuerdo de París, “Argentina aún necesitará tomar medidas adicionales en otros sectores como la agricultura y los sectores relacionados al uso de la tierra para disminuir las emisiones totales a mediados de siglo”.

Según CAT, “los estudios de investigadores argentinos y otras partes interesadas indican que la expansión a gran escala de la energía renovable podría reducir para 2040 las emisiones de gases de efecto invernadero de la generación de electricidad hasta un 80 % por debajo de los niveles de emisiones de 2014”. Algunos de estos escenarios consideran explícitamente los desarrollos sectoriales alineados con el Acuerdo de París en el contexto argentino.

Un sector eléctrico totalmente descarbonizado es fundamental para permitir que las tendencias de electrificación con bajas emisiones de carbono en el transporte terrestre de pasajeros y mercancías, así como en los edificios residenciales, se alineen al límite de temperatura establecido en el Acuerdo de París: “Dada su riqueza natural en recursos renovables y sus ambiciosos objetivos de expansión de las energías renovables para 2025,

Argentina podría convertirse en un país líder a nivel mundial en lograr una transición energética exitosa si aumenta los esfuerzos de políticas para garantizar el logro de estos objetivos”.

Existe un enorme potencial para acelerar la acción climática al descarbonizar sectores clave de la demanda energética como el transporte terrestre de pasajeros y mercancías, y los edificios residenciales, por ejemplo, cambiando los modos de transporte y aumentando la movilidad eléctrica y de cero emisiones. Según Climate Action Tracker, “en nuestro escenario compatible con el Acuerdo de París, las emisiones de esos sectores disminuyen un 94 % y un 88 % respectivamente por debajo del nivel de 2014 a mediados de siglo. Esto fomentaría los beneficios para los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) al reducir la contaminación y promover viviendas modernas”.

Estos beneficios incluyen el acceso a una energía asequible, confiable y no contaminante para todos (ODS 7) y hacer que las ciudades y las comunidades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles (ODS 11). Por otra parte, la electrificación del transporte y el abandono de los vehículos a base de combustibles fósiles reducen los efectos adversos de la contaminación atmosférica y acústica y sus efectos nocivos para la salud. Esto promueve directamente la provisión de vidas saludables y bienestar para todas las edades (ODS 3).

Respecto a los edificios residenciales, las ganancias en eficiencia energética a través de códigos de construcción más estrictos, mayores tasas de renovación térmica de los edificios, electrificación de agua/calefacción y electrodomésticos más eficientes pueden reducir casi por completo las emisiones de carbono en el sector de edificios residenciales en Argentina a mediados de siglo.

“Estos esfuerzos dependen también esencialmente de que el sector del suministro de electricidad se descarbonice de acuerdo con el objetivo de temperatura del Acuerdo de París.

Esta transición en el sector de edificios residenciales implica oportunidades clave para promover viviendas socialmente justas, genera empleo local y atenúa los efectos adversos para la salud provenientes de viviendas inadecuadas”, señalan.

Incluso sin ninguna otra acción climática en el sector de suministro de electricidad más allá de los planes actuales, las políticas antes mencionadas en el sector de edificios residenciales de

Argentina podrían reducir las emisiones hasta en un 31 %, según CAT, por debajo de los niveles actuales para 2050.

“Las medidas en el sector de los edificios residenciales propuestas por investigadores y otras partes interesadas nacionales ya pueden impulsar una mitigación ambiciosa. Entre las medidas propuestas figuran el aumento de las tasas de renovación de los edificios existentes en un 2 % anual, con una mejora de la eficiencia energética del 50 % para 2020 o una cuota de mercado del 90 % de bombas de calor para todos los aparatos de calefacción que se vendan para 2030, como se especifica en el Plan de Acción Nacional sobre Energía y Cambio Climático”.

Los beneficios sociales, económicos y sanitarios de las viviendas sociales permiten a Argentina promover su programa de desarrollo sostenible, en particular en relación con las ciudades y comunidades inclusivas, resilientes y sostenibles (ODS 11), el aumento del bienestar y la salud general (ODS 3) y el acceso a una energía asequible, confiable y no contaminante para todos (ODS 7) a través de alternativas basadas en energías renovables en el sector residencial, por ejemplo, paneles solares en edificios residenciales.

Es probable que la transición hacia un suministro eléctrico bajo en carbono y basado en energías renovables para el año 2030 conlleve a mayores oportunidades de empleo doméstico en Argentina en comparación con el Escenario de Desarrollo Actual, donde la mayoría de las adiciones de capacidad corresponden a generación a base de gas natural. “Esta transición energética posibilita puestos de trabajo en tecnologías y sectores que es más probable que constituyan el núcleo del futuro suministro de electricidad, tanto en Argentina como en el resto del mundo”, señalan los investigadores.

“Si Argentina, sobre la base de las actividades ya en curso, aumentara considerablemente su objetivo para 2030 y ampliara sus actividades para que fuesen coherentes con el Acuerdo de París, lograría una amplia gama de beneficios, como la generación de empleo con bajas emisiones de carbono y el apoyo a los objetivos de desarrollo sostenible mediante la reducción de los efectos nocivos de la contaminación y la promoción de viviendas modernas”, concluye

Climate Action Tracker.

Sin embargo, el CAT también ve riesgos considerables en el desarrollo planificado de la infraestructura de extracción y exportación de gas a gran escala en Argentina: “Esas inversiones podrían causar una concentración en el suministro de energía de altas emisiones.

La fuerte dependencia del gas natural y las inversiones en infraestructuras también pueden obstaculizar los esfuerzos de descarbonización en sectores de demanda como el transporte y en los edificios”.

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