Ambiente

BALANCE 2021: EXTRACTIVISMO, DEUDA ECOLÓGICA Y ALTERNATIVAS DE FUTURO

18 de Diciembre del 2021 | 2 min lectura| Roberto Andres
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Termina el 2021 y es tiempo de hacer balances. Este año la Fundación Ambiente y Recursos Naturales publicó su tradicional Informe Ambiental FARN (IAF), titulado Pandemia y crisis ambiental: dos caras de una misma moneda. Con la participación de más de 35 especialistas y testimonios desde asambleas y movimientos sociales, el número trece del IAF se propone problematizar sobre la falsa dicotomía entre el cuidado del ambiente y el desarrollo económico en el marco de lo que denomina una “crisis multidimensional” disparada por el covid-19.

Dividido en siete capítulos y con una introducción a cargo de Pía Marchegiani y Andrés Nápoli, el IAF abarca debates sobre la agricultura industrial, el modelo energético, la minería, la relación entre deuda externa y deuda ecológica, así como un rayo de esperanza a partir de la participación ciudadana y el surgimiento de otros paradigmas en la relación con el ambiente.

La pandemia del coronavirus agudizó la crisis económica y tampoco trajo buenas noticias para la biodiversidad del país, que siguió asediada por actividades extractivas como las hidrocarburíferas, mineras y de agricultura industrial, declaradas esenciales durante la fase de restricciones pese a que tienen un impacto destructivo y generan conflictividad social.

LA ARGENTINA ARRASADA

Incendios en humedales, desmonte en el Gran Chaco, concentración de la tierra y paquetes tecnológicos con el mix explosivo de “trigo-soja-siembra directa-glifosato”. ¿Hay alternativa al modelo agroindustrial imperante? En el IAF, especialistas ensayan una respuesta a la par que denuncian las consecuencias de la “máquina agrícola” que promete “divisas a cualquier costo”.

La relación entre la lucha en defensa del agua y el modelo energético también es puesta en cuestión, con la experiencia de la Asamblea Tupungato de Mendoza, que enfrenta los planes del Gobierno provincial para habilitar la exploración y explotación de gas y petróleo vía fracking. En Neuquén, en cambio, la fractura hidráulica ya es un hecho con severos costos socioeconómicos, sanitarios y hasta psicológicos para comunidades obligadas al desarraigo.

Pero protección del agua y megaminería tampoco maridan bien: el informe de FARN incluye testimonios desde Chubut, la provincia que desde hace dos décadas resiste el avance de la minería contaminante, y expone el impacto del extractivismo de litio que se viste de verde para arrasar con salares del norte argentino. La presentación del Plan Estratégico para el Desarrollo Minero Argentino por parte del Gobierno nacional no hizo más que profundizar esa perspectiva.

HACIA UNA RECUPERACIÓN CON IMPRONTA JUVENIL

La pandemia puso en el tapete las reflexiones sobre la relación entre la naturaleza y las personas. ¿El 2021 sirvió para “reconstruir mejor” o la crisis de biodiversidad va a seguir en segundo plano en la agenda pública? El IAF 2021 dedica un capítulo entero a las políticas de conservación, la deuda ecológica, la deuda externa y un comercio “ecológicamente desigual”, donde se agotan los bienes comunes, se contaminan ecosistemas y se generan conflictos con las poblaciones. Desde los intentos de depositar residuos radiactivos importados en Gastre, Chubut, a la extracción de petróleo en la Amazonía, la deuda ecológica del norte hacia el sur es aún mayor que la deuda externa financiera del sur hacia el norte.

No todo es negativo: el surgimiento de un movimiento juvenil en defensa del planeta, la resistencia de las comunidades afectadas, la pelea por leyes de presupuestos mínimos como la ley de humedales para salvaguardar ecosistemas y el Acuerdo de Escazú plantean un horizonte esperanzador. Hay otros caminos posibles: el IAF destaca la agroecología, las alternativas a la megaminería, las perspectivas para la transición energética, la educación ambiental y la lucha contra la desigualdad como pilares fundamentales.

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