Biopreparados para el manejo de plagas y enfermedades

Biopreparados para el manejo de plagas y enfermedades

EEA Bordenave/of. de Extensión

Ing. Maria Clara Mediavilla

¿Qué son los biopreparados?

Los biopreparados son productos elaborados a partir de restos de origen vegetal o sustancias de origen mineral o animal que ayudan a disminuir los problemas de plagas y enfermedades o mejorar el desarrollo de los cultivos, ya que poseen propiedades nutritivas para las plantas.

El uso de estos productos tiene varias ventajas como así también algunas dificultades que es importante conocer.

Ventajas

Son conocidos y preparados por los propios agricultores, lo que disminuye la dependencia de los técnicos y las empresas. Se basan en el uso de recursos que generalmente se encuentran en la quinta o en la zona, por lo que constituyen una alternativa de bajo costo.

Casi no requieren energía a base de combustibles fósiles para su elaboración. Suponen un menor riesgo de contaminación del ambiente, ya que se fabrican con sustancia biodegradable y de baja o nula toxicidad. Su rápida degradación es favorable pues disminuye el riesgo de residuos en los alimentos.

Varios actúan rápidamente e inhiben la alimentación delos insectos. Además, las plagas desarrollan resistencia más lentamente a los biopreparados que a los insecticidas sintéticos.

Desventajas

El proceso de elaboración puede demandar cierto tiempo y, muchas veces, los ingredientes necesarios no se encuentran disponibles todo el año, por lo que su preparación debe ser planificada.

Pese a la facilidad en su preparación y su baja toxicidad, el manejo de los biopreparados requiere cuidados para evitar la ingestión y el contacto con la piel (uso de guantes), especialmente el tabaco, el duraznillo y el paraíso. En muchos casos no han sido validados con rigor científico, en especial en lo que refiere a las dosis y los momentos de aplicación. Como su uso está basado en la práctica, debemos recordar que las condiciones de producción o ambientales pueden cambiar y ello afecta su efectividad.

No siempre pueden almacenarse para un uso posterior. Se degradan rápidamente por lo que su efecto residual es bajo.

Los biopreparados pueden clasificarse de acuerdo con su forma de acción en:

  • Bioestimulantes
  • Biofertilizantes
  • Biofunguicidas
  • Bioinsecticidas o biorepelentes

Formas de acción de los biopreparados

Bioestimulantes / enraizadores

Enraizante natural a base de Lentejas

Se preparan sobre la base de vegetales que poseen sustancias que ayudan y promueven el desarrollo de  los cultivos, fundamentalmente, en sus primeros estadios. Aportan nutrientes, facilitan su absorción y traslado y estimulan una mayor y rápida formación de raíces. Se utilizan en la reproducción de plantas por esquejes y estacas. Ejemplo: macerado “agua de sauce”.

Biofertilizantes

Son el resultado de la descomposición o fermentación de materia orgánica disuelta en agua, lo que transforma elementos que no podrían ser aprovechados directamente por las plantas en sustancias que pueden asimilar fácilmente. Un buen ejemplo es el estiércol o los minerales. Promueven una mejor nutrición de la planta y, a partir de esta, su resistencia a los ataques de insectos y enfermedades. Otro ejemplo muy utilizado es el purín de ortiga.

Por ejemplo, en los bosques, a partir de la caída de las hojas y de su degradación se forma un mantillo que pone la materia orgánica y los nutrientes a disposición de las plantas a partir de las lluvias. De esta observación se ha originado la práctica de elaborar abonos de compuestos sólidos (comúnmente llamado compost).

Biofungicidas

Se preparan con elementos minerales y/o partes de vegetales que poseen propiedades para impedir el crecimiento o eliminar los hongos que provocan enfermedades en las plantas. El tratamiento puede realizarse de manera preventiva con el fin de proteger a la planta antes que se enferme o curativa, cuando se presentan los primeros síntomas. El purín de manzanilla, los preparados de cola de caballo o el caldo bordelés son algunos ejemplos.

Bioinsecticidas / Biorepelentes

Los microbiales son un grupo de bioinsecticidas desarrollados a partir de microbios (bacterias, hongos, virus) capaces de producir enfermedades a ciertos insectos considerados plagas. Uno de los más conocidos es el Bacillus thuringiensis que controla gusanos o larvas.

Los biorepelentes se preparan sobre la base de plantas aromáticas que mantienen alejadas a las plagas porque provocan un estado de confusión en los insectos. En líneas generales, se considera que la planta que no es atacada por un insecto, puede convertirse en el ingrediente o insumo para preparar bioinsecticidas y biorepelentes.

También podemos clasificar a los biopreparados según la forma de preparación:

Infusiones o té

Se preparan de la misma forma que un té de hierbas, hirviendo las partes tiernas de las plantas como flores y hojas para extraer sus sustancias activas.

Decocción

Se hierven los restos vegetales como máximo, durante 30 minutos para extraer sus sustancias activas.

Purín

Se prepara a partir de estiércoles o restos vegetales que pueden ser enriquecidos con algún compuesto mineral, como cenizas. Para su confección se sumerge esta materia orgánica en agua de cuatro a siete días bajo la sombra. En este período comienzan a actuar hongos, bacterias y levaduras que desprenden enzimas, aminoácidos y nutrientes que son utilizados por las plantas.

Los purines aportan enzimas, aminoácidos y otras sustancias al suelo y a las plantas. También aportan microbios que transforman la materia orgánica del suelo en nutrientes para las plantas.

Macerado

Extractos

Se elaboran con la extracción del líquido de restos vegetales frescos mediante prensado. Los restos vegetales se cortan, humectan, empastan con la ayuda de algún mezclador y se les extrae el líquido. El extracto se debe conservar en un frasco preferentemente oscuro y siempre debe utilizarse diluido. Un ejemplo es el extracto de manzanilla que protege a las plantas de hongos e insectos.

Caldos minerales

Consiste en diluir en agua compuestos minerales. En su mayor parte poseen propiedades para actuar en el manejo de enfermedades transmitidas por hongos. El más conocido es el caldo bordelés.

Para su uso, los biopreparados pueden aplicarse puros o diluidos en agua. Se aplican a las hojas y tallo, o con el riego del cultivo.

Recordemos siempre: es necesario elaborar los biopreparados con anticipación.

Tinturas

La tintura de una planta se obtiene después de dejar macerar su parte más aprovechable durante dos a siete días en alcohol puro y/o con agua. Se pueden utilizar partes frescas o secas de hojas, tallo, raíz o sus semillas. Lo ideal es escaldar las partes y picarlas con cuchillo o en mortero.

Después de varios días de maceración (un máximo de cinco), se filtra y se obtiene la tintura “el principio activo de la planta” y a alta concentración, y se diluye en agua para aplicar en los cultivos.  Se conserva en heladera y se puede utilizar antes de los 30 días de elaborado, y en caso de hacerlo a temperatura ambiente, luego del quinto día, la tintura comienza a degradarse. La tintura de ajo y la de ají, que además se pueden combinar, son algunos ejemplos.

De que se trata la biofumigación

La biofumigación es una práctica mediante la cual manejamos insectos plaga y enfermedades del suelo. Se trata de la liberación en el suelo de la descomposición de compuestos contenidos en ciertas plantas. Estos pueden ser distintos tipos de estiércoles o residuos de cultivos como batata, papa, sorgo, crucíferas (repollo, coliflor, rúcula, rabanito, brócoli), maíz, etc. Algunos materiales orgánicos tienen efecto contra nematodos que forman “papitas” en las raíces a través de la liberación de amonio. Cuando los materiales incorporados al suelo para biofumigar son tejidos de crucíferas, entre los productos de su degradación se liberan unos compuestos denominados glucosinolatos que, en contacto con la humedad del suelo y las enzimas de la propia planta, liberan isotiocianatos y otros compuestos volátiles  que juegan un papel muy importante en la supresión rápida (< 10 días) de patógenos.

¿Cómo hacer la biofumigación?

La técnica consiste en sembrar uno de los cultivos que se mencionaron o traerlo de otro lado y desparramarlo sobre el lote a tratar y pasar disco o rotativa. Luego se deben cubrir los restos de cultivo con tierra y regar a capacidad de campo; de esta manera, los gases pueden empezar a liberarse lentamente y hacer su efecto. Según el cultivo se incorpora distinto volumen de biomasa. Esta técnica también puede combinarse con el uso de polietileno de 30 a 50 micrones, lo que se denomina biosolarización. El nylon debe quedar sellado para que no se escape el calor. El polietileno aumentaría la temperatura, en especial en épocas invernales.

Bibliografía consultada:

Bongiorno, M.,Larrosa, C.,Maidana, A.,Arenas, M.,; Cruz,R., López,L., Gianuzzi, G.( 2009). “Biofumigación con recursos locales: el caso de la producción hortícola de los quinteros del Parque Pereyra Iraola”. LEISA 25(4):25-28.

IPES / FAO (2010). “Biopreparados para el manejo sostenible de plagas y enfermedades en la agricultura urbana y periurbana”. Primera Edición, noviembre de 2010.

UCT SUR AMBA (2013). “Manejo agroecológico de plagas y enfermedades”. Cartilla.

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