Ciudades sustentables

CIUDADES FRESCAS, UN DESAFÍO DE RESILIENCIA Y SOSTENIBILIDAD EN EL SIGLO XXI

08 de Octubre del 2020 | 2 min lectura| escritores
Compartir

Urbanización acelerada, islas de calor urbano y crisis climática. “Los efectos negativos del exceso de calor en los sistemas urbanos son importantes y afectan a casi todos los aspectos de la vida urbana”.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

Islas de calor URBANO


“La necesidad de proteger a las poblaciones del calor extremo es uno de los principales desafíos de resiliencia y sostenibilidad del siglo XXI”, señala el Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético (ESMAP) del Banco Mundial. “Las soluciones de refrigeración urbana se pueden implementar a corto plazo para ayudar a mitigar el riesgo de aumento de la temperatura del aire urbano”

Según indica el organismo de asesoramiento técnico en su informe Primer for Cool Cities: Reducing Excessive Urban Heat – With a Focus on Passive Measures, publicado el pasado 22 de julio de este año, “las tendencias combinadas de urbanización en los países en desarrollo, el cambio climático global y el rápido crecimiento de las temperaturas urbanas significan que miles de millones de personas necesitan encontrar formas de acceder a soluciones de refrigeración para vivir y prosperar. Los efectos negativos del exceso de calor en los sistemas urbanos son importantes y afectan a casi todos los aspectos de la vida urbana”.

Mirá más Aquí

Son tres las tendencias que se combinan para hacer del exceso de calor urbano un gran problema. Por una parte, para 2050 serán dos tercios de la población mundial los que vivan en un área urbanizada, cuando hoy es solo uno. El 90 % de ese aumento será en países en desarrollo de Asia y África, y suponiendo que las tasas de urbanización se mantengan, estas áreas aumentarán un 80 % a 2030.  

Por otro lado, como señala el IPCC, las temperaturas mundiales aumentan 0,2° C por década. La humanidad ha tolerado temperaturas medias de 11 °C a 15° C, pero para 2070 se espera que un cuarto de la población estará expuesto a temperaturas medias mayores a 29° C.  

Finalmente, ya que las urbes absorben más radiación solar que las áreas rurales, se están calentando al doble de la tasa promedio mundial debido al efecto “isla de calor urbano” (UHI), un fenómeno en el que la temperatura media de una ciudad con un millón de habitantes puede ser de 1° a 3° C más alta que la de sus alrededores. Las ciudades más grandes experimentarán un calentamiento adicional de de 2° C para 2050 y las medianas 1° C. Un estudio sobre 1.692 ciudades encontró que el 20 % experimentará aumentos de 7° C para 2100.

El aumento de las temperaturas urbanas tiene serias implicaciones negativas para casi todos los aspectos de la vida urbana. Por ello, es fundamental la adopción de estrategias para enfriarlas, aunque el proceso y las medidas dependerán de las características físicas específicas de cada área.

Efecto sobre las temperaturas exteriores

Según el informe del Banco Mundial, una revisión integral de los estudios que evalúan la efectividad de estrategias de enfriamiento urbano encuentra que las soluciones a escala de ciudad reducen significativamente las temperaturas del aire. 

La temperatura promedio del aire exterior se puede reducir en 0,3° C por cada 0,10 de aumento en la reflectividad solar (techos, paredes y pavimentos fríos). Mientras, la temperatura máxima del aire exterior disminuye hasta 0,9 ° C por cada 0,10 de aumento en la reflectividad solar.

El despliegue de techos verdes a escala de ciudad puede reducir la temperatura del aire entre 0,3 y 3° C.

El despliegue de árboles en las calles a escala tiene un efecto de enfriamiento de entre 0,4° y 3° C, y el mayor efecto de enfriamiento ocurre a menos de 30 metros de un árbol.

El calor residual del enfriamiento mecánico activo (particularmente las tecnologías de compresión de vapor) agrega entre 1° y 2° C a las temperaturas del aire durante la noche en ciudades donde el enfriamiento mecánico es común. Los esfuerzos para mejorar la eficiencia y reducir la necesidad de operar equipos de enfriamiento mecánico pueden tener un efecto directo en la temperatura del aire urbano.

Las opciones de diseño urbano que maximizan los flujos de viento naturales y minimizan el calor atrapado pueden ayudar a las ciudades a mantenerse más frescas. Por ejemplo, un aumento en la velocidad del viento de 1,5 m/s redujo la temperatura del aire en Singapur en 2° C.

Efectos sobre la temperatura del aire interior

La temperatura del aire interior también se puede reducir. Según un estudio piloto en Ahmedabad, India, la temperatura del aire dentro de una casa pequeña con un techo de metal reflectante solar era de 2,5 a 3,5° C más baja que en una casa idéntica con un techo de metal sin revestimiento. El enfriamiento pasivo (ventilación natural mejorada, buenos dispositivos de sombreado y un techo verde para aislamiento) reduce significativamente la carga de enfriamiento del edificio y el calor residual generado por el enfriamiento mecánico. Según un estudio en Dubai, que tiene un clima desértico subtropical, el enfriamiento pasivo en edificios reduciría el consumo de energía en un 23,6 %.

Podes también consultar calidad de aire interior 

Compartir en redes sociales