¿Contaminación producida por mercurio del alumbrado público?

Luego de varias denuncias anónimas de vecinos de distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires, comenzó un largo camino para descubrir lo que estaba pasando frente al cambio de las lámparas de las luminarias. El desarrollo de la tecnología led dejó de lado las anteriores formas de iluminación por sus conocidas ventajas de eficiencia. Como las antiguas lámparas contienen mercurio, al no ser tratadas en forma apropiada, estarían produciendo efectos indeseados en el medio ambiente...

LAS DUDAS Y LA INVESTIGACIÓN

Desde hace algunos años, el abogado Mario Caparelli, presidente además de la Asociación Inquietudes Ciudadanas, viene recibiendo denuncias anónimas de muchos vecinos de la provincia de Buenos Aires en relación a problemas ocasionados por las luminarias que fueron reemplazadas. El recambio se está realizando desde hace ya varios años en muchos países, con la idea de instalar lámparas más amables con el medio ambiente y cuidadosas con la salud. La Organización, con experiencia en temas ambientales, llevó adelante una investigación para descubrir qué estaba ocurriendo y reunió datos publicados por los municipios acerca del programa de sustitución de las luminarias...

Un artículo reciente de Infobae, relata cómo se actuó frente a esta situación y explica que la situación se repetía y fue así cómo observaron que cientos de municipios informaron acerca de planes para reemplazar la iluminación pública, adjudicaron contratos a través de licitaciones, cambiaron las bombitas antiguas... pero no indicaron si destruyeron el material ni cómo lo hicieron.

Al ser entrevistado por el portal de noticias, Caparelli manifestó que “la cuestión es que en todo este sistema de sustitución de lámparas que se ha dispuesto hay dos leyes nacionales que prohíben la importación y comercialización de las anteriores. En casi todas las provincias comenzaron a sustituir ese tipo de luminarias, pero el problema es que las lámparas antiguas contienen mercurio o tienen otros componentes derivados del mercurio.Se convierten entonces en un residuo tóxico porque el mercurio es altamente tóxico. Entonces, tienen que ser destruidas. El tema es que no lo hacen".

LUGARES DE RECAMBIO

Quienes se están ocupando de saber con certeza cómo se hizo el recambio, se vienen comunicando vía mail con los municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Berisso, Berazategui, Campana, Cañuelas, Escobar, Exaltación de la Cruz, Ezeiza, Florencio Varela, San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, La Plata, Lanús, Luján, Malvinas Argentinas, Mercedes, Merlo, Moreno, Morón, Pilar, Quilmes, San Miguel, Tres de febrero, Zárate, Bahía Blanca, Mar del Plata, Miramar, Dolores y Pinamar.

Sucede que en cada uno de estos lugares se efectuaron planes de recambio de luminarias, pero lo cierto es que al parecer ninguno especificó cómo fue la disposición final de esos residuos.

También en muchas provincias como Santa Fe, Córdoba o Mendoza, se observó la misma situación y por lo tanto se ha reunido mucha documentación para continuar investigando.

Casi todos los municipios bonaerenses o las provincias empezaron a sustituir las lámparas viejas desde hace unos años, pero en ninguna de estas licitaciones y sustituciones se dice qué se hace con las lámparas usadas.

EL TRATAMIENTO DE ESTE TIPO DE RESIDUOS

Cambiar las lámparas viejas por nuevas, acordes a los tiempos que corren y contemplando la salud del medio ambiente, era una acción necesaria que se debía adoptar en todo el mundo.

Las lámparas que se usaban antes son consideradas residuos peligrosos y como sostiene Infobae, “su manejo debe cumplir con leyes, provinciales y nacionales e incluso supranacionales, aunque hay una fuerte sospecha de que en muchos lugares del país esto no se cumple”.

En nuestro país se encuentra vigente la Ley Nacional 24.051 de Residuos Peligrosos y la Ley 27.356, mediante la cual Argentina suscribe el Convenio de Minamata. Se trata de un acuerdo firmado por varios países en el año 2013 después de que murieran miles de habitantes japoneses producto de una intoxicación con mercurio. A través de este convenio, distintos estados se comprometieron a aplicar una serie de medidas para acabar con las emisiones de mercurio a la atmósfera y reducir paulatinamente los productos que contienen el metal.

Ocurre que entre 1932 y 1968 una fábrica de ácido acético estuvo vertiendo en la bahía de Minamata líquidos residuales que contenían elevadas concentraciones de metilmercurio. En la bahía había abundantes peces y mariscos que constituían el principal medio de vida de los ribereños y pescadores de otras zonas.
Durante muchos años nadie notó que los peces estaban contaminados con mercurio y que eso afectaba a la población de la localidad y otros distritos. Al menos 50 000 personas resultaron afectadas en mayor o menor medida, y se acreditaron más de 2000 casos de la enfermedad de Minamata, que según relata la Organización Mundial de la Salud, “alcanzó su apogeo en el decenio de 1950, con enfermos de gravedad afectados de lesiones cerebrales, parálisis, habla incoherente y estados delirantes”.

Por otra parte, la ley provincial 14.321 sobre RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), establece que la gran cantidad de residuos eléctricos y electrónicos debe ser reducida.

La toxicidad del mercurio es conocida y el daño que provoca al medio ambiente y a la población es muy grave. Existen recaudos que deben tomar empresas y municipios para tratar este tipo de residuos y que son detallados en un instructivo del Ministerio de Energía de la Nación.

EL PROBLEMA DEL MERCURIO, efectos ambientales y en la salud

Eduardo Scarlato, jefe de Toxicología del Hospital de Clínicas, le dijo a Infobae que cada lamparita tiene entre 5 y 10 miligramos de mercurio. No son las lámparas en sí mismas el problema, sino cuando se rompen, que es cuando se libera vapor al medio ambiente y puede tener efectos graves en los seres humanos.


La Organización Mundial de la Salud da algunos datos y cifras relevantes respecto al mercurio, sus características y efectos:

  • La exposición al mercurio (incluso a pequeñas cantidades) puede causar graves problemas de salud y es peligrosa para el desarrollo intrauterino y en las primeras etapas de vida.
  • El mercurio puede ser tóxico para los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, la piel y los pulmones riñones y ojos.
  • Para la OMS, el mercurio es uno de los diez productos o grupos de productos químicos que plantean especiales problemas de salud pública.

El mercurio elemental y el metilmercurio son tóxicos para el sistema nervioso central y el periférico. La inhalación de vapor de mercurio puede ser perjudicial para los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo y los pulmones y riñones, con consecuencias a veces fatales. Las sales de mercurio inorgánicas son corrosivas para la piel, los ojos y el tracto intestinal y, al ser ingeridas, pueden resultar tóxicas para los riñones.

Luego de la inhalación o ingestión de distintos compuestos de mercurio o tras la exposición cutánea a ellos se pueden observar trastornos neurológicos y del comportamiento, con síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefalea o disfunciones cognitivas y motoras.

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Infobae señala que “La Ley 25.831 de acceso a la información ambiental ampara la Asociación a solicitar todos los datos respecto a este tema y así lo hicieron. En estos días comenzaron a enviar cartas a cada uno de los gobiernos locales y en caso de no recibir respuesta en un máximo de 30 días, recurrirán a un tribunal Contencioso Administrativo y pedir que judicialmente se los obligue a responder ".

Noelia Gieser, Equipo Sustentar

FUENTES:

www.infobae.com; argentinambiental.com; www.who.int; minem.gob.ar


NoeliaGieser
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