Ambiente

COP26: ARGENTINA Y OTROS 100 PAÍSES ACORDARON FRENAR LA DEFORESTACIÓN PARA 2030

04 de Noviembre del 2021 | 2 min lectura| Roberto Andres
Compartir


Cada minuto se pierde una zona de bosque del tamaño de 27 campos de fútbol. Con ese dato, más de cien líderes mundiales reunidos en la COP26 en Glasgow, Escocia, se comprometieron a “trabajar juntos para detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación del suelo para 2030”, informó el Gobierno británico, organizador de la cumbre climática este año. A partir de esta declaración no vinculante, suscrita por países que abarcan el 86 % de los bosques a nivel mundial, buscan unir fuerzas para una transición hacia un uso sostenible del suelo.

Gobiernos, empresas, sector financiero y líderes del tercer sector concluyeron que será necesaria una mayor acción transformadora en áreas de producción y consumo sostenibles, infraestructura, comercio, finanzas e inversiones, además de apoyo a pequeños agricultores, pueblos indígenas y comunidades locales que dependen de los bosques y cumplen un rol clave para su conservación. Anunciaron además que la promesa está respaldada por U$S 19 200 millones en fondos públicos y privados.


Sin embargo, también hubo voces críticas: Greenpeace calificó el anuncio como “luz verde para otra década de destrucción forestal”. Carolina Pasquali, su directora ejecutiva en Brasil, explicó que no es casual que Jair Bolsonaro haya suscrito la declaración: “Permite otra década de destrucción forestal y no es vinculante. Mientras tanto, el Amazonas ya está al borde y no puede sobrevivir más años de deforestación”. Más acertado es el reclamo de los pueblos indígenas, dice Pasquali: “Están pidiendo que el 80 % de la Amazonia esté protegida para 2025”.

SEIS PUNTOS CLAVES DEL ACUERDO SOBRE BOSQUES Y USO DE SUELOS

  • Conservar bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración.
  • Facilitar el comercio y el desarrollo de políticas a nivel nacional e internacional que promuevan desarrollo sostenible y la producción y el consumo de productos básicos que no impulsen la deforestación y la degradación del suelo.
  • Reducir la vulnerabilidad, generar resiliencia y mejorar los medios de vida rurales, empoderando comunidades, con una agricultura rentable y sostenible y el reconocimiento de los múltiples valores de los bosques, los derechos de pueblos indígenas y comunidades locales.
  • Implementar e incluso rediseñar políticas y programas para incentivar una agricultura sostenible, promover la seguridad alimentaria y beneficiar el ambiente.
  • Reafirmar los acuerdos financieros internacionales y aumentar la inversión a partir de diversas fuentes públicas y privadas para la agricultura y el ordenamiento forestal sostenibles, la conservación y restauración de bosques y el apoyo a pueblos indígenas y comunidades locales.
  • Facilitar la alineación de flujos financieros y objetivos internacionales para revertir la pérdida y degradación de los bosques, al tiempo que se garantizan políticas para acelerar la transición hacia una economía resiliente que promueva bosques, uso sostenible de la tierra, biodiversidad y objetivos climáticos.

¿QUÉ PASA EN ARGENTINA CON LA DEFORESTACIÓN?

Tras idas y vueltas, finalmente Argentina también sumó su firma. Aunque no participó del evento Acción sobre los Bosques y el Uso de la Tierra, durante el plenario de líderes de la COP26 Alberto Fernández habló de “medidas profundas para erradicar la deforestación ilegal, tipificándola como delito ambiental” y anunció el envío de un nuevo proyecto de ley de bosques.

Sin embargo, desde 2009 Argentina cuenta con una normativa para proteger estos ecosistemas. Pero, organizaciones socioambientales denuncian que ningún Gobierno destinó el presupuesto asignado (0,3 % del total nacional y 2 % de lo recaudado por derechos de exportación de productos agroindustriales). Mientras, según el Ministerio de Ambiente entre 1998 y 2018 se deforestaron 6,5 millones de hectáreas de bosques nativos para extender la frontera agropecuaria. 

¿POR QUÉ LOS BOSQUES SON TAN IMPORTANTES?

Los bosques son los pulmones de nuestro planeta y absorben alrededor de un tercio del CO2 global liberado por la quema de combustibles fósiles cada año.

La declaración de la COP26 destaca la estrecha relación entre bosques, biodiversidad y uso sustentable de la tierra para ayudar a la adaptación climática, generando un balance entre emisiones de origen humano y su eliminación mediante sumideros.

Según especialistas forestales, la conservación y restauración de bosques nativos es mucho más efectiva que plantar nuevos árboles, que tardarían hasta una década en almacenar cantidades significativas de carbono. Plantar cualquier árbol en cualquier lugar no necesariamente es algo positivo si se trata de recuperar los aportes al ecosistema.

Compartir en redes sociales