Energía

CRECE EN EUROPA EL RECHAZO A CLASIFICAR COMO VERDE LA ENERGÍA NUCLEAR Y EL GAS

21 de Enero del 2022 | 2 min lectura| Roberto Andres
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España, Austria, Dinamarca y Luxemburgo enviaron este jueves 20 una carta a la Comisión Europea cuestionando la propuesta de incluir la energía nuclear y el gas en el mismo nivel que las fuentes de energía renovable en la clasificación que prepara el ejecutivo para Europa.

Según la declaración, “la propuesta de la Comisión pone en riesgo la transición energética en la Unión Europea y globalmente, y pone en peligro la taxonomía al clasificar la energía nuclear como sostenible, garantizándoles de facto el mismo trato que tecnologías incuestionablemente verdes como la solar y la eólica”.

La Comisión Europea trasladó a los países de la UE un borrador de su propuesta sobre la “taxonomía” (clasificación), un sistema que está implementando Bruselas para diferenciar las prácticas consideradas sostenibles de las que no lo son en 13 sectores económicos y orientar la inversión hacia las tecnologías verdes.

En lo que respecta a la energía, el borrador de la Comisión propone que ciertas plantas de generación eléctrica a partir de gas y las centrales nucleares con permiso de construcción antes de 2045 se consideren sostenibles.

Francia lidera el bloque compuesto junto a República Checa, Hungría y Finlandia que aboga por recurrir a la energía nuclear. Esta cuenta con una apenas cuestionada generación de CO2, pero conlleva otros problemas como la seguridad o los residuos radiactivos.

Por su parte, Alemania tampoco cree que la energía atómica deba considerarse sostenible. Sin embargo, apuesta por el gas para transitar hacia una economía descarbonizada a mitad de siglo.

El tercer bloque, integrado por España, Austria, Dinamarca y Luxemburgo, rechazan abiertamente ambas opciones y piden que no se le dé el mismo trato a las renovables que al gas y a la energía nuclear.

TEMEN BLOQUEO TECNOLÓGICO Y DESINVERSIÓN

“El borrador manda una señal equivocada a los mercados financieros y se arriesga a ser rechazado por los inversores”, dicen España, Austria, Dinamarca y Luxemburgo, y agregan que, dado el amplio ciclo de vida de las instalaciones gasísticas o nucleares, incluirlas en la taxonomía “corre el riesgo de provocar un bloqueo tecnológico durante muchas décadas y desvía las inversiones de las energías renovables”.

Señalan también que considerar como sostenibles las plantas de generación a partir de gas natural que emitan menos de 270 gramos equivalentes de CO2 por kilovatio hora se sitúa por encima de las recomendaciones de organismos como la Agencia Internacional de la Energía (AIE) o del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), entre otros puntos.

DAÑO IRREPARABLE

En el caso de la nuclear, critican que no cumple “en absoluto” el requisito de “no dañar significativamente al ambiente” que recoge la taxonomía y recuerdan graves accidentes como los de Chernóbil (1986) y Fukushima (2011), además de subrayar que “en décadas” no habrá una forma limpia de deshacerse de los residuos radiactivos.

La carta de España, Austria, Dinamarca y Luxemburgo se dio a conocer en vísperas de la reunión informal que tendrán los ministros de Energía de los Veintisiete junto a los titulares de Medioambiente en Amiens, al norte de Francia, en donde se debatirá a puerta cerrada la transición energética y las políticas climáticas de la Unión Europea.

La Comisión había dado hasta el día 21 de enero a los Estados miembros, el Parlamento Europeo y otras partes para analizar el borrador de la propuesta sobre la taxonomía y presentar objeciones.

RECHAZO A LA PROPUESTA

El Consejo de la Unión Europea puede rechazar la propuesta, pero para ello necesita formular objeciones por mayoría cualificada inversa reforzada, lo que significa que para oponerse al acto delegado se necesita al menos el 72 % de los Estados miembros (20) que representen, a su vez, al menos el 65 % de la población de la UE. Por su parte, el Parlamento Europeo puede objetar por mayoría simple (353 diputados en el pleno).

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