Ciudades sustentables

CRISIS CLIMÁTICA, UNA CONSECUENCIA DE NUESTRAS VIDAS

16 de Agosto del 2021 | 2 min lectura| Alejandra Gonçalves Mendes
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Abog. Luciana C. Lambertucci 

James Lovelock, en "Gaia, una nueva visión de la Vida sobre la Tierra", sostiene que la contaminación no es, como tan a menudo se afirma, producto de la bajeza  moral, sino que constituye una consecuencia inevitable del desenvolvimiento de la  vida. A medida que el mundo ha ido evolucionando, la sociedad ha ido cambiando  su estructura, y sus esquemas de producción y consumo. En este escenario, el  hombre no está dispuesto abandonar los beneficios que alcanzó en el camino hacia  su desarrollo y realización. Así lo entiende el Geólogo Eddy Lavandaio al asegurar  que “nadie quiere volver a vivir desnudo y a la intemperie, y a comer animales  chicos cuidándose de no ser comido por animales más grandes”

 Sexto Informe de Evaluación del IPCC

Tal como la evolución de la Tierra demuestra que los hombres somos producto del  Cambio Climático, la historia de la humanidad evidencia que no podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera y esperar resultados diferentes. A propósito de ello, el pasado nueve de agosto, se publicó la primera entrega del  Sexto Informe de Evaluación (AR6) del Grupo Intergubernamental de Expertos  sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), “Cambio Climático  2021: Bases Físicas”, en el que quedó plasmada la indiscutible influencia que el  ser humano tiene sobre el sistema climático. 

Rodrigo Rodríguez Tornquist, Secretario de Cambio Climático, Desarrollo  Sostenible e Innovación del Ministerio de Ambiente de la Nación, expresó que “si  bien el informe [del IPCC] es muy contundente y muestra que las cosas están  realmente complicadas, […] deja una ventana de oportunidad que es muy pequeña  y es importante que tomemos conciencia de esto para preparar a nuestros  territorios, a nuestras poblaciones, a nuestras economías ante los efectos adversos  del Cambio Climático, y accionar concretamente para la mitigación efectiva y evitar  lo peor”.  

Actualmente ya no se puede hablar de “cambio” sino de una “crisis” climática,  cuyos efectos no entienden de fronteras y se extienden a lo largo y ancho de todo  aquello por el hombre conocido. La respuesta tiene y debe ser global.

Esta situación requiere de respuestas jurídicas que le pongan freno al peligro que  dicha crisis representa para la propia existencia humana, y el Derecho Ambiental  intenta hacer frente a este desafío como conjunto normativo cuya finalidad ulterior  es la protección integral del medio ambiente. 

El papel del derecho ambiental 

Pero no puede hacerlo solo. La solución también requiere de la voluntad política  de los líderes de los países industrializados y de los mandatarios de aquellos  pueblos que aún continúan en la lucha por conquistar sus derechos básicos. En el  caso de los primeros, los mismos deben adoptar medidas significativas en la lucha  contra el Cambio Climático, y no sólo realizar gestiones para negociar y compartir  culpas y responsabilidades. 


Y, en el caso de los segundos, los mismos deben esforzarse por despertar un interés por una problemática que parece estar muy alejada de sus contratiempos  diarios. 


Asimismo, el éxito del Derecho Ambiental dependerá, por un lado, de que las  políticas adoptadas por las Administraciones Públicas transciendan el mandato  presidencial vigente al momento de su dictado, y, por el otro, de que la ciudadanía  ejerza su derecho a la información y participación ciudadana como parte integral  de dichas políticas. 

Es sabido que las particularidades de cada país y sus ecosistemas reclaman  propuestas legales diversas, y tal como lo indica el Informe del Grupo de Trabajo  I del IPCC (AR6), el Cambio Climático afecta de múltiples maneras a todas las  regiones de la Tierra. Estas circunstancias, parecen atribuir al Derecho Ambiental  un rol catalizador frente al Cambio Climático, a través tanto de la adopción de herramientas preventivas, como del acogimiento a aquellas encaminadas a la  conservación y restauración de la Casa Común.

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