Ambiente

CALENTAMIENTO EN LAS PROFUNDIDADES DE LA CUENCA ATLÁNTICA ARGENTINA

14 de Noviembre del 2020 | 2 min lectura| escritores
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La tendencia, descubierta por un grupo entre cuyos integrantes hay un miembro del Conicet, se ubicó entre los 0,02 y 0,04 grados Celsius entre 2009 y 2019. La razón podría ser la crisis climática.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

Un grupo de científicos dentro de los cuales se encuentra el investigador principal del Conicet, Alberto Piola, logró registrar la variabilidad de la temperatura del fondo del océano en cuatro sitios en la cuenca del noroeste de Argentina, observando una tendencia al calentamiento sin precedentes del fondo marino de entre los 0,02 y 0,04 grado Celsius entre 2009 y 2019.

El aumento de temperatura tiene múltiples efectos, como el aumento del nivel del mar por la expansión térmica del agua, que puede contribuir directamente al derretimiento de glaciares

Los resultados fueron publicados el pasado 9 de noviembre en la revista Geophysical Research Letters de la American Geophysical Union (AGU) bajo el título Observed Ocean Bottom Temperature Variability at Four Sites in the Northwestern Argentine Basin: Evidence of Decadal Deep/Abyssal Warming Amidst Hourly to Interannual Variability During 2009–2019.

El equipo estuvo formado por Christopher S. Meinen, Renellys C. Perez y Shenfu Dong, de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, por Edmo Campos del Instituto Oceanográfico de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, y por Alberto Piola del Instituto Franco-Argentino sobre Estudios de Clima y sus Impactos.

El grupo logró estudiar una década de registros horarios de temperatura por hora de amarres anclados a cuatro profundidades –entre los 1360 metros y los 4757 metros- en la Cuenca Argentina del Océano Atlántico frente a la costa de Uruguay.

Es la primera vez que se estudian este tipo de registros, que dejaron al descubierto que las profundidades del océano están teniendo una tendencia a un calentamiento sin precedentes. La tendencia se ubicó entre los 0,02 y 0,04 grados Celsius por década, entre 2009 y 2019, y representa una tendencia significativa, teniendo en cuenta que las fluctuaciones en las profundidades del mar suelen medirse en milésimas de grado. La razón podría ser la crisis climática.

Los investigadores señalan en su estudio que “la cuantificación de los cambios de temperatura global requiere la observación de todo el sistema atmósfera-océano. Sin embargo, las observaciones continuas a largo plazo de la temperatura en las profundidades del océano son extremadamente raras”.

“En profundidades medias (1360 m), la tendencia al calentamiento es de aproximadamente + 0.04 ° C por década, consistente con lo que se ha observado previamente con los datos de Argo promediados en toda la cuenca argentina”, aclaran.

En diálogo con el Conicet, Piola señaló que “el océano es el mayor reservorio de calor del sistema climático y, por lo tanto, pequeñas variaciones de la temperatura media del océano representan enormes variaciones del calor contenido en el sistema. Esto se debe al gran volumen y la alta capacidad calorífica del agua contenida en el océano.  La escasez de datos continuos de temperatura en el océano profundo hace difícil cuantificar los cambios con la precisión necesaria. Además, el agua profunda y las anomalías de temperatura pueden permanecer sumergidas durante muchos cientos de años, es decir que continuarán modulando el clima durante igualmente largos periodos de tiempo. Por eso suele decirse que el océano es la memoria del clima”. 

El aumento de temperatura tiene múltiples efectos, como el aumento del nivel del mar por la expansión térmica del agua, que puede contribuir directamente al derretimiento de glaciares que desembocan en el océano, y modificar las propiedades biogeoquímicas del agua, contribuyendo a la disminución de la concentración de oxígeno disuelto y al proceso conocido como acidificación”, agregó.

Consultado por la continuidad de la investigación, Piola señaló que “los instrumentos continúan fondeados y la prolongación de las series de tiempo permitirá evaluar con una precisión sin precedentes las variaciones a más largo plazo. Además, pretendemos analizar series de temperatura de fondo de instrumentos similares emplazados en otras regiones y verificar si existen patrones similares de calentamiento de aguas de fondo en otras cuencas oceánicas”.

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