Energias

PILAS RECARGABLES: UNA INVERSIÓN QUE AYUDA A LA ECOLOGÍA

10 de Marzo del 2021 | 2 min lectura| Micaela
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Una vez que se termina la vida útil de las pilas, cuyos componentes son tóxicos, puede ocasionar un daño ambiental irreversible en suelos y agua. De allí la importancia de no arrojarlas a la basura. (excepto que lo indique el sistema de recolección de la ciudad ).

Desde controles remotos, juguetes, electrodomésticos portátiles y un sinfín de equipos cada vez más tecnológicos, necesitan de una pila o batería. Las pilas recargables, en comparación con las normales, no generan desechos peligrosos con la misma frecuencia diaria, ahorran mucha energía y minimizan el impacto ambiental de sus antecesoras. 

Una pila tarda aproximadamente unos 1.000 años en degradarse ¡Eso no es poco tiempo! Por eso deben multiplicarse cada vez más los centros de reciclaje a nivel mundial, porque, es verdad, que aún hay muy pocos.

Con el tiempo y tras ser sometidas a factores ambientales como humedad sol que puede elevar la temperatura de la materia orgánica hasta unos 70°C, la cápsula que envuelve a las baterías termina rompiéndose, por lo que se liberan metales tóxicos peligrosos como mercurio, zinc, plomo, cadmio, arsénico y cromo, a los que denominamos Lixiviados. Además del peligro que representan por tener posibilidades de prenderse fuego si son expuestas a altas temperaturas.

Las pilas recargables ayudan a la ecología al disminuir en gran proporción los desechos que originan las pilas convencionales ya que no debemos cambiarlas con tanta frecuencia y; reduce materiales y energía empleada para fabricar cientos de modelos de una sola carga. Una sola pila convencional necesita 50 veces más energía en su fabricación que la aportada a su dueño. Y en cambio, en una recargable, podemos obtener unas 2500 veces más energía. Sin dejar de mencionar que las recargables son reciclables.

Aunque al comienzo parezca que son más costosas, en verdad no es así, ya que una vez que se obtiene la batería y su cargador, la durabilidad de este equipamiento puede alcanzar más de dos años, siempre que haya buenos cuidados. Para mantenerlas en óptimo estado, deben ser resguardadas en lugares de almacenaje fresco y seco. Muy importante es no dejarlas caer y hay que tener muy en cuenta que mientras más se carguen y se usen, más durarán.

Tipos de baterías o pilas recargables

Otro aspecto importante es el cargador. Existen diferentes tipos: se dividen de acuerdo al tipo de carga, el tiempo que demora en completarla y el tipo de fuente que requiere este aparato, que puede incluir modelos USB, o los 12 Volt de unos vehículos, hasta la red eléctrica de nuestra casa.

Una batería modelo AA, la más usada, pueden completar su carga en unas 3 o 4 horas.

Otra ventaja ambiental muy significativa es que existen modelos de baterías o pilas que pueden recargarse con ayuda de la luz solar y un cargador especial compacto. También se consiguen cargadores que poseen indicadores del estado de la carga con tecnología LEDS o, apagado automático que evita recalentamiento, evitando que la pila explote o se dañe. Es conveniente adquirir marcas reconocidas para evitar sorpresas desagradables.

Por eso nadie debe pensarlo dos veces antes de adquirir pilas recargables. El planeta lo agradecerá infinitamente, en nombre de todos los ecosistemas, y el futuro del hombre en esta tierra.

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