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DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN: UNA ALIMENTACIÓN SANA PARA UN MUNDO HAMBRE CERO

16 de Octubre del 2019 | 2 min lectura| alejagm
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El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 1979. El objetivo es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial. 

"Una alimentación sana, para un mundo hambre cero"
Cada día mueren 18.000 niños y niñas de hambre en el mundo.


Con el fin de concientizar el problema del hambre y la importancia de alcanzar la seguridad alimentaria para todos. Si bien el hambre y su erradicación debe ser la prioridad, la malnutrición también debe de ser tenida en cuenta.

Este año el lema utilizado para el Día Mundial de la Alimentación es "Una alimentación sana, para un mundo hambre cero". El motivo es la elevada tasa de malnutrición que hay a nivel mundial: el hambre afecta hoy a más de 820 millones de personas. La malnutrición, con su doble cara de hambre y sobrepeso u obesidad, llega a casi 2000 millones que carecen de acceso a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes.

La FAO proporciona datos y cifras claves sobre la situación actual del problema del hambre, datos que merece la pena tener en cuenta. 821 millones de personas padecen hambre en el mundo, sin embargo, se producen suficientes alimentos para que nadie pase hambre. Un 70% de las personas que viven en condiciones de pobreza extrema viven en áreas rurales y la mayoría depende de la agricultura. El 45% de las muertes infantiles se relacionan con la desnutrición y 151 millones de niños menores de cinco años tienen retraso del crecimiento por falta de nutrientes.


¿Qué significa El Hambre Cero?

Significa que todo el mundo trabaje para garantizar que todas las personas y, en todas partes del mundo, tengan acceso a los alimentos seguros, saludables y nutritivos que necesitan. Cada uno, desde su lugar puede aportar de acuerdo a sus posibilidades, como, por ejemplo:

  • No tiremos comida: Si tenemos sobras, se pueden congelar o usarlas como ingrediente para otra comida. Aprender a cuantificar las porciones de la familia para cocinar lo necesario. Es importante reciclar alimentos en preparaciones como ensaladas, tartas, guisos, torrejas, budines, sopas, salpicones, etc.

  • Producir más, con menos: más allá de la producción agrícola a gran escala, cada familia que disponga de un espacio de tierra puede cultivar hortalizas y frutas regionales que son muy nutritivas. Es importante, además, apoyar la producción local, que nos brinda productos más frescos al menor costo (ferias francas y mercado concentrador).
  • Adoptar una alimentación mas saludable y sostenible: es importante que aceptemos que se puede comer saludablemente sin hacer restricciones y a un costo racional. Es cuestión de organizar la dieta de manera semanal, acudir a la guía de profesionales lo cual significa una inversión en salud, ya que, un plan de alimentación equilibrado es la base de una vida saludable. Muchas veces escuchamos decir que comer sano es caro, pero, si evaluamos los gastos que solemos tener en gaseosas, bebidas alcohólicas, comida chatarra, golosinas y alimentos poco nutritivos, claramente es un tema de prioridades y organización económica familiar.

Algunos datos de Argentina


El hambre ha sido tema de discusión en los últimos meses, no hay que olvidarse que en la Argentina hay un 41,1% de chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años que padecen sobrepeso y obesidad, y que el 67,9% de los adultos padecen prevalencia de exceso de peso. Estos datos, obtenidos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición que fueron presentados en septiembre de 2019, indican que en el país hay una dieta poco saludable y que la malnutrición es un problema que hay que abordar en lo inmediato.

Según las últimas Encuestas Nacionales de Nutrición y Salud (ENNyS 2019):

En Argentina los cambios en los patrones de consumo de alimentos siguen la tendencia mundial, y atraviesan a todo el entramado social afectando especialmente a los grupos en situación de mayor vulnerabilidad. La proporción de población que refiere haber consumido diariamente los alimentos recomendados como frutas frescas y verduras, carnes, leche, yogur o quesos, se encuentra por debajo de las recomendaciones de consumo, siendo más marcado en algunos casos como frutas y verduras.

Por el contrario, la proporción de la población que refiere consumir diaria o frecuentemente alimentos no recomendados como bebidas azucaradas, productos de pastelería, productos de copetín y golosinas, que poseen alto contenido de azúcar, grasas y sal y bajo valor nutricional, es alarmante.

Los datos confirman consistentemente que el consumo diario de alimentos saludables es significativamente menor en los grupos de niveles educativos bajos y en los de menores ingresos. Por el contrario, los alimentos no recomendados se consumen más frecuentemente en los grupos en situación de mayor vulnerabilidad. Este gradiente socioeconómico se observa tanto en adultos como en niños.

Al comparar poblaciones según su edad, el patrón alimentario de niños y adolescentes es significativamente menos saludable que el de los adultos. Los menores consumen un 40% más de bebidas azucaradas, el doble de productos de pastelería o productos de copetín y el triple de golosinas respecto de los adultos. Este peor patrón alimentario obedece probablemente a múltiples causas como un marketing dirigido a los niños, y entornos escolares obesogénicos, entre otros.



Fuentes:

Lic. Romina Krauss-Nutricionista

M.P. n° 147

 http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001565cnt-ennys2_resumen-ejecutivo-2019.pdf

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