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DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN: UNA ALIMENTACIÓN SANA PARA UN MUNDO HAMBRE CERO

16 de Octubre del 2019 | 2 min lectura| Alejandra
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El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 1979. El objetivo es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial. 

LEMA 2020

“Cultivar, nutrir, preservar. Juntos. Nuestras acciones son nuestro futuro”

El Día Mundial de la Alimentación hace un llamamiento a la solidaridad internacional para ayudar a todas las poblaciones, y especialmente a las más vulnerables, a que se recuperen de la pandemia, y a hacer que los sistemas alimentarios sean más resilientes y robustos para que puedan resistir el aumento de la volatilidad y de los choques climáticos, y ofrecer dietas saludables, asequibles y sostenibles para todos, y medios de vida dignos para los trabajadores del sistema.


La crisis sanitaria mundial de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) nos ha brindado un momento para reflexionar sobre las cosas que apreciamos de verdad y nuestras necesidades más básicas. Estos tiempos de incertidumbre, a muchos de nosotros nos han ayudado a reavivar nuestro reconocimiento por algo que a menudo damos por supuesto, y algo de lo que muchos carecen: la alimentación.

El Día Mundial de la Alimentación hace un llamamiento a la solidaridad mundial para ayudar a todas las poblaciónes, y particularmente a las más vulnerables, a que se recuperen de la crisis, y para hacer que los sistemas alimentarios sean más resilientes, y robustos de manera que puedan resistir el aumento de la volatilidad y los choques climáticos, proporcionar dietas saludables asequibles y sostenibles para todos, y medios de vida dignos para los trabajadores del sistema alimentario.

Esto requerirá mejoras en la protección social, la innovación y la digitalización, y prácticas agrícolas sostenibles que preserven los recursos naturales de la Tierra, nuestra salud y el clima. Pero todos tenemos un papel que desempeñar, desde aumentar la demanda general de alimentos nutritivos eligiendo alimentos saludables, hasta no dejar que los hábitos sostenibles se queden por el camino y unirse al esfuerzo de solidaridad mundial, a pesar de estos tiempos inciertos.


Todos nosotros debemos garantizar que nuestros sistemas alimentarios puedan cultivar una variedad de alimentos para nutrir a una población en crecimiento y preservar el planeta juntos.


El Día Mundial de la Alimentación 2020 marca el 75.° aniversario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un momento excepcional, ya que los países de todo el mundo se enfrentan a los efectos generalizados de la pandemia mundial de enfermedad por coronavirus (COVID-19).

Es hora de mirar hacia el futuro que necesitamos construir juntos. Haga del #DíaMundialdelaAlimentación su día: comparta nuestros mensajes, sus iniciativas o desarrolle una actividad, aunque tenga que ser virtual.

Hambre Cero

Significa que todo el mundo trabaje para garantizar que todas las personas y, en todas partes del mundo, tengan acceso a los alimentos seguros, saludables y nutritivos que necesitan. Cada uno, desde su lugar puede aportar de acuerdo a sus posibilidades, como, por ejemplo:

  • No tiremos comida: Si tenemos sobras, se pueden congelar o usarlas como ingrediente para otra comida. Aprender a cuantificar las porciones de la familia para cocinar lo necesario. Es importante reciclar alimentos en preparaciones como ensaladas, tartas, guisos, torrejas, budines, sopas, salpicones, etc.

  • Producir más, con menos: más allá de la producción agrícola a gran escala, cada familia que disponga de un espacio de tierra puede cultivar hortalizas y frutas regionales que son muy nutritivas. Es importante, además, apoyar la producción local, que nos brinda productos más frescos al menor costo (ferias francas y mercado concentrador).
  • Adoptar una alimentación mas saludable y sostenible: es importante que aceptemos que se puede comer saludablemente sin hacer restricciones y a un costo racional. Es cuestión de organizar la dieta de manera semanal, acudir a la guía de profesionales lo cual significa una inversión en salud, ya que, un plan de alimentación equilibrado es la base de una vida saludable. Muchas veces escuchamos decir que comer sano es caro, pero, si evaluamos los gastos que solemos tener en gaseosas, bebidas alcohólicas, comida chatarra, golosinas y alimentos poco nutritivos, claramente es un tema de prioridades y organización económica familiar.


¿QUÉ PUEDEN HACER EL SECTOR PRIVADO PARA APOYAR SISTEMAS ALIMENTARIOS SOSTENIBLES Y A NUESTROS HÉROES DE LA ALIMENTACIÓN?

Las empresas del sector privado, muchas de las cuales se han visto gravemente afectadas por la pandemia, pueden ejercer una influencia enorme en la manera de responder a una series de desafíos, incluido el cambio climático. Pueden marcar la diferencia compartiendo conocimientos especializados y recursos:

APOYO A LAS PEQUEÑAS EMPRESAS

Las grandes empresas deben hacer todo lo posible por mantener sus negocios en funcionamiento, aislar las cadenas de suministro y considerar la posibilidad de extender el crédito, cuando sea preciso, para ayudar a que las pequeñas empresas se mantengan a flote.

PROMOCIÓN DE LA INOCUIDAD ALIMENTARIA

Respetar las normas y medidas nacionales de inocuidad alimentaria para proteger los alimentos, así como también al personal. Reforzar las buenas prácticas de higiene y mejorar la inocuidad, y la calidad de los alimentos a lo largo de las cadenas alimentarias, especialmente en los países en desarrollo.

PROVISIÓN DE BUENAS CONDICIONES DE TRABAJO

Las empresas privadas deberían invertir en sistemas alimentarios sostenibles y resilientes con empleo decente, y programas de protección social para proteger a las personas más vulnerables.

DIETAS SALUDABLES ATRACTIVAS, DISPONIBLES Y ASEQUIBLES

Las empresas y los minoristas del sector privado relacionados con los alimentos deben hacer que las opciones alimentarias saludables y sostenibles sean atractivas, disponibles, y asequibles.

COMPARTIR TECNOLOGÍAS

Las empresas alimentarias deben compartir tecnologías que transformen los sistemas alimentarios y gestionen los suministros, especialmente cuando se trate de mercancías muy perecederas (frutas, verduras, pescado, productos acuáticos, etc.).

APOYO A LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES MEDIANTE EL COMERCIO ELECTRÓNICO

Las empresas de comercio electrónico pueden facilitar el comercio de sus excedentes de producción en tiempos de crisis y aumentar la comercialización de productos agrícolas con, por ejemplo, subsidios especiales para pequeños productores. También pueden abrir sus empresas tanto como sea posible a los pequeños productores.

OFERTA DE CONDICIONES FINANCIERAS JUSTAS

Los bancos y las instituciones financieras pueden ayudar a los agricultores con préstamos pendientes: eximiendo el pago de tasas, extendiendo las fechas de vencimiento de los pagos u ofreciendo planes de reembolso alternativos, para los agricultores que no pueden trabajar o vender sus productos debido a condiciones como las restricciones ocasionadas por una pandemia.

COMPARTIR CONOCIMIENTOS

Las empresas pueden compartir conocimientos especializados o tecnologías con entidades públicas y otras entidades privadas para ayudar a que mejore la producción alimentaria, y los medios de vida sostenibles. Los gigantes tecnológicos como Google, por ejemplo, han desarrollado aplicaciones móviles y otras herramientas digitales para contribuir a hacer frente a desafíos que van desde el cambio climático, y las plagas de cultivos, hasta las pandemias.

ADOPCIÓN DE PRÁCTICAS SOSTENIBLES

Las empresas que obtienen sus productos de los recursos naturales del planeta deben tener en cuenta su impacto y adoptar un enfoque sostenible. Las empresas que se dedican al comercio de mariscos, por ejemplo, pueden seguir el Código de Conducta para la Pesca Responsables.


Algunos datos de Argentina


El hambre ha sido tema de discusión en los últimos meses, no hay que olvidarse que en la Argentina hay un 41,1% de chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años que padecen sobrepeso y obesidad, y que el 67,9% de los adultos padecen prevalencia de exceso de peso. Estos datos, obtenidos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición que fueron presentados en septiembre de 2019, indican que en el país hay una dieta poco saludable y que la malnutrición es un problema que hay que abordar en lo inmediato.

Según las últimas Encuestas Nacionales de Nutrición y Salud (ENNyS 2019):

En Argentina los cambios en los patrones de consumo de alimentos siguen la tendencia mundial, y atraviesan a todo el entramado social afectando especialmente a los grupos en situación de mayor vulnerabilidad. La proporción de población que refiere haber consumido diariamente los alimentos recomendados como frutas frescas y verduras, carnes, leche, yogur o quesos, se encuentra por debajo de las recomendaciones de consumo, siendo más marcado en algunos casos como frutas y verduras.

Por el contrario, la proporción de la población que refiere consumir diaria o frecuentemente alimentos no recomendados como bebidas azucaradas, productos de pastelería, productos de copetín y golosinas, que poseen alto contenido de azúcar, grasas y sal y bajo valor nutricional, es alarmante.

Los datos confirman consistentemente que el consumo diario de alimentos saludables es significativamente menor en los grupos de niveles educativos bajos y en los de menores ingresos. Por el contrario, los alimentos no recomendados se consumen más frecuentemente en los grupos en situación de mayor vulnerabilidad. Este gradiente socioeconómico se observa tanto en adultos como en niños.

Al comparar poblaciones según su edad, el patrón alimentario de niños y adolescentes es significativamente menos saludable que el de los adultos. Los menores consumen un 40% más de bebidas azucaradas, el doble de productos de pastelería o productos de copetín y el triple de golosinas respecto de los adultos. Este peor patrón alimentario obedece probablemente a múltiples causas como un marketing dirigido a los niños, y entornos escolares obesogénicos, entre otros.



Fuentes:

FAO

Lic. Romina Krauss-Nutricionista

M.P. n° 147

 http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001565cnt-ennys2_resumen-ejecutivo-2019.pdf

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