Tecnología sustentable

ECONOMÍA CIRCULAR: EN CÓRDOBA APUESTAN A LA MINERÍA URBANA DE LITIO

13 de Diciembre del 2021 | 2 min lectura| Roberto Andres
Compartir

Hace diez años comenzó en Catamarca el proyecto Solar Litio, un emprendimiento orientado originalmente a la fabricación de baterías eléctricas para notebooks a partir de carbonato de litio procedente de la multinacional FMC. Sin embargo, hoy apuesta a la recuperación de litio urbano de enterramientos para producir baterías de e-bike, e-scooter, celulares, aspiradoras, insumos para personas electrodependientes y hasta equipos de telecomunicaciones (UPS).

Por este trabajo, Solar ganó un premio de sustentabilidad ambiental este año. Ha logrado el reconocimiento del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación y el Ministerio de Industria de la Provincia de Córdoba y una alianza con la Universidad de Nueva Gales del Sur, de Australia, y el Instituto de Investigación y Desarrollo en Ingeniería de Procesos y Química Aplicada (IPQA) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Sin embargo, sostienen que aun necesitan condiciones duraderas para terminar de desarrollar la producción en serie.

“Lo que considerábamos como el final del proceso y el descarte, ahora se convirtió en el comienzo y punto de partida de la producción. Es nuestro insumo principal y materia prima. Vimos que se podía recuperar el litio de las baterías en desuso y, mediante la trituración y un proceso químico, reinsertarlo en el mercado con nuevos productos”, declaró Alejandro Cometto, fundador de Solar, en diálogo con La Voz.

“Uno toma los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) definidos por Naciones Unidas y se entusiasma con la idea de mitigar el cambio climático. Enterrar este tipo de material, que es altamente peligroso, produce un daño ambiental enorme. Una porción de litio puede considerarse un material peligroso, o bien puede ser recuperado y reintroducido a la economía circular”, concluye.

UN FRENO AL PARADIGMA DEL EXTRACTIVISMO MINERO

Junto con Bolivia y Chile, Argentina cuenta con el 65 % de las reservas del planeta de litio, elemento clave para realizar baterías eléctricas, convirtiéndose así en uno de los cuatro principales productores de litio del mundo. Sin embargo, en Argentina no se fabrican. Existe un profundo cuestionamiento a los métodos extractivos de la minería del litio que convierten los humedales altoandinos en zonas de sacrificio.

Si bien el litio puede extraerse de distintos depósitos, como de la salmuera, de la roca dura y de depósitos sedimentarios, y cada uno exige distintos tipos de extracción y métodos de procesamiento, es la extracción de los depósitos de salmueras por evaporación la forma más rentable. Esto pone en riesgo los ecosistemas de salares y humedales por la afectación de las reservas de agua dulce, perjudicando el modo de vida, producción e identidad de las comunidades indígenas de la zona.

Estudios como los realizados por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales y el Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina dan cuenta de la fragilidad de estos ecosistemas. Los salares se encuentran en regiones de gran aridez, donde los balances hidrológicos son negativos, ya que se pierde más agua por la evaporación de los salares de lo que ingresa por las lluvias estacionales. Las únicas fuentes de ingreso de agua al sistema del salar, son a partir de las lluvias de verano y las recargas laterales de los ríos de estación debido a la aridez del clima.

APOSTAR A LA MINERÍA URBANA

La minería urbana es extraer metales y minerales de vertederos, depósitos, enterramientos y centros de reciclaje, y no de la naturaleza. Cuando estos recursos se agotan y la preocupación ambiental crece, recuperar residuos, sobre todo electrónicos, y convertirlos en materias primas ayuda a construir una economía más circular, fomentando la sostenibilidad.

En 2020 la Asociación Mundial de Estadísticas de Desechos Electrónicos declaró en su informe Global E-Waste Monitor 2020: Quantities, flows, and the circular economy potential que el valor de las materias primas en los desechos electrónicos globales generados en 2019 había sido de $ 57 mil millones de dólares. El hierro, el cobre y el oro contribuían principalmente a este valor, mientras que, a su vez, el reciclado de hierro, aluminio y cobre contribuyó a un ahorro neto de 15 Mt de dióxido de carbono (CO2), equivalente a las emisiones del reciclaje de materias primas secundarias sustituidas por materiales vírgenes.


Compartir en redes sociales