Residuos

CIENTÍFICOS DEL CONICET ESTUDIAN BACTERIA QUE CONVIERTE RESIDUOS INDUSTRIALES EN ACEITE

06 de Enero del 2021 | 2 min lectura| RobertoAndrés
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Se trata de investigadores del Instituto de Biociencias de la Patagonia. El género Rhodococcus tiene la capacidad de degradar compuestos que pueden encontrarse en hidrocarburos y desechos agroindustriales.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

La mayor parte de las grasas y aceites de origen animal y vegetal están formadas casi exclusivamente por triacilgliceroles (TAG), lípidos antiguamente conocidos como triglicéridos, cuya acumulación es una característica común entre las actinobacterias pertenecientes al género Rhodococcus.

La mayoría de las actinobacterias se encuentran en el suelo jugando un importante rol en la descomposición de materia orgánica, como la celulosa y la quitina, y algunas especies de Rhodococcus pueden producir cantidades significativas de triacilgliceroles a partir de diferentes sustratos individuales, como la glucosa.

Un equipo del Instituto de Biociencias de la Patagonia (INBIOP) investiga desde hace años un grupo de bacterias del género Rhodococcus que posee la capacidad de degradar hidrocarburos y convertir diferentes residuos industriales y agroindustriales en aceites bacterianos con aplicación potencial para la producción de biocombustibles, biolubricantes y una diversidad de productos oleoquímicos.

Algunos de estos desechos son la glicerina, que es un residuo que proviene de la producción del biodiesel, los que genera la producción de jugo de frutas, los de la producción de aceite de oliva y el suero lácteo, que es el residuo de la producción de quesos.

Según Héctor Álvarez, director del INBIOP, “este grupo tiene una composición génica muy amplia que le confiere al microorganismo la capacidad de degradar muchos compuestos diferentes y transformarlos a través de su metabolismo en otros productos que son acumulados en el interior de la bacteria”.

Esta línea de trabajo del INBIOP indaga sobre las propiedades y el potencial biotecnológico de los recursos microbiológicos y genéticos de los ecosistemas naturales de la Patagonia “para contribuir con las acciones de conservación y protección de los mismos y su aprovechamiento para el desarrollo de procesos productivos sustentables que impacte positivamente en la sociedad de la región”.

Las bacterias que el grupo de trabajo denomina oleaginosas, debido a su capacidad de producir aceites, habitan en general en suelos áridos. “Por eso, es frecuente encontrarlos en la región semiárida de la Patagonia. Existe una gran diversidad microbiana en la región y por lo tanto un potencial biológico y genético muy importante”, señaló Álvarez desde el Conicet.

Álvarez indicó que cada uno de los residuos industriales requiere conseguir la bacteria adecuada que pueda degradarlos. “Lo que hacemos en el laboratorio es, a través de estudios genómicos, identificar las características genéticas del microorganismo para determinar cuál se puede adaptar mejor al residuo que nos interesa tratar”, indica.

Por ejemplo, si es necesario tratar suero lácteo, el componente químico preponderante es un azúcar llamado lactosa. Entonces las bacterias que van a funcionar son las que contengan los genes necesarios para degradar y asimilar este compuesto para convertirlo en aceite.

Según el Doctor en Bioquímica, esta tecnología aún se realiza a una escala de laboratorio: “Este proceso no ha sido industrializado en ningún lugar del mundo. Estamos generando conocimiento de base para poder transferirlo a la industria, y es en este contexto que en la actualidad nos estamos vinculando con distintas empresas del sector industrial para poder aplicar algo que no existe. Es decir, una tecnología novedosa y adaptada a cada necesidad, para aportar soluciones a problemáticas actuales, como puede ser la gestión de diferentes residuos industriales, o para producir nuevos productos de una forma sustentable”.

El Instituto de Biociencias de la Patagonia es una Unidad Ejecutora de investigación de doble dependencia entre el Conicet y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Además de Héctor Álvarez, el grupo de trabajo también está integrado por Roxana Silva, Mariana Lanfranconi, Soledad Villalba, Laura Gallegos, Marisa Herrero, Mariana Vallejos, Paula Ricca y Martín Hernández.

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