El litio argentino, poderoso y controversial

Argentina concentra gran parte de las reservas mundiales de litio. Avanzaron lo proyectos para su extracción pero muchas preguntas aún no tienen respuestas. ¿Por qué es  un mineral tan poderoso?¿Qué impactos ambientales supone la explotación el litio argentino?¿Cómo evitar conflictos sociales?

Usos del litio argentino

Se lo denomina “oro blanco”, “tesoro de la Puna” y “mineral maravilla”.

A lo largo de los años, desde su descubrimiento, se le fueron encontrando distintas propiedades y aplicaciones. 

Además de ser utilizado en múltiples industrias y productos, como en vidrios, cerámicas, lubricantes y fármacos sus características lo hacen ampliar las posibilidades de uso. Es conocido su rol neurológico, y se receta para tratar el transtorno bipolar. Sus cualidades también convierten al litio argentino en un buen almacenador de energía. Posee una alta capacidad y velocidad de recarga además de bajísimo peso. Asíse utiliza como uno de los insumos clave para la fabricación de baterías de celulares, artículos electrónicos y vehículos de propulsión eléctrica. Es allí donde comenzó su mayor auge y esplendor.

Por estos motivos, su mercado se encuentra entre los más pujantes del siglo XXI, y distintos sectores ya lo denominan 'mineral maravilla' y 'oro blanco'. Sin embargo, dentro de este contexto las dimensiones ambientales y sociales aún no ocupan un lugar sustantivo en el debate”, señala Revista Pulso ambiental.

Características y formas de extracción

El litio es un metal alcalino blanco muy ligero y fue encontrado hace unos 200 años por un químico sueco. Se corroe rápidamente al contacto con el aire y no existe en estado libre en la naturaleza, sino solamente en compuestos.

La explotación del litio se realiza mediante pozos verticales, similares a los pozos petroleros, pero de menor longitud. Este sistema tiene por objeto extraer de las capas permeables (arena) que están saturadas de aguas  salobres, el agua subterránea que contiene el litio.

En la actualidad, la principal técnica utilizada para la extracción de carbonato de litio y cloruro de litio es la evaporación de salmueras.Se coloca la salmuera, bombeada desde grandes profundidades, en piletas de gran tamaño y poca profundidad. Al interaccionar con la radiación solar evapora el agua. Y al agregarse distintos elementos químicos, se generan reacciones que provocan que se vayan precipitando diversas sales y compuestos. Entre esos compuestos están por ejemplo el cloruro de sodio o de potasio, obteniendo finalmente carbonato o el cloruro de litio.

Argentina y el litio

El Ministerio de Energía y Minería de Argentina , estima que las ventas de litio en el mundo ascenderán de los 2.000 millones de 2016 a 7.700 millones en 2022. Ese año Argentina disputaría a Australia su posición de primer productor mundial. Alcanzaría una capacidad de producción de más de 330.000 toneladas anuales.

Junto con Chile y Bolivia, Argentina cumple un rol central, ya que forma parte de un área conocida como el “triángulo del litio”. Según el informe de la Revista Pulso Ambiental, los vértices del mismo son el Salar del Hombre Muerto (Argentina), el Salar de Uyuni (Bolivia) y el Salar de Atacama (Chile)". Sumados a los salares que se ubican dentro del área comprendida en la región de la Puna de Atacama. Esta zona geográfica concentra más del 85% de las reservas terrestres de litio. El 16% es generado sólo por Argentina, lo cual la posiciona como el tercer productor del mundo, detrás de Australia y Chile.

Existen 63 proyectos mineros de litio

  • Salta cuenta con 29 proyectos,
  • Catamarca y Jujuy con 13 cada una,
  • San Luis con 5,
  • La Rioja con 2 y
  • Córdoba con 1.
En Argentina, se eliminaron las retenciones a la minería y se facilita el reintegro a las exportaciones como medidas que ayudan a potenciar la producción de litio. Así,nuestro país resulta ser el único de los tres países del triángulo en el cual el litio puede ser explotado libremente. Y todo, mediante concesión otorgada por la autoridad correspondiente.

Pero existen diferencias en otros países. Por ejemplo, en Bolivia, se declaró el Salar de Uyuni como Reserva Fiscal. Se prohibió el otorgamiento de derechos mineros y reafirmó el rol principalmente estatal en la explotación del litio. Todo esto con incidencia de capitales chinos y surcoreanos. En Chile, por su parte, el litio no es concesible desde el año 1979, cuando fue declarado recurso estratégico.

Políticas públicas y modelos productivos

Las baterías de litio y todos los productos derivados de este metal blando terminan produciéndose en el exterior. El país se convierte así en un mero exportador de materias primas, dependiente de la demanda extranjera. 

Pamela Landini y Tomás Marchetta expresan su opinión en el informe de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). Ellos se refirieron a uno de los mayores desafíos actuales. "Diseñar políticas públicas y modelos productivos que generen los recursos necesarios para incentivar el crecimiento y el desarrollo de una industria propia”.

Los conflictos sociales que surgen

Por todas las posibilidades que ofrece, la minería del litio está desplazando modos de producción ancestral. Una  producción de gran importancia cultural para las comunidades. Estas comunidades tampoco tienen asegurada una alternativa de ingreso a través de los proyectos de litio. Al parecer, éstos demandan escasa mano de obra.

Por ejemplo, en “Salinas Grandes”, ubicadas en la zona de la Puna, viven 33 comunidades originarias que basan su economía en la explotación de sal y la ganadería. Dedican su tareas en ecosistemas frágiles donde el agua es escasa. Estas actividades constituyen la cultura e identidad de estos pueblos. En agosto, por ejemplo, se realizan las ofrendas a la Pachamama (Madre Tierra) pidiendo un año augurioso para la sal...

Gran parte de los conflictos sociales y ambientales en la región latinoamericana están vinculados a la actividad extractiva y a la minería.

Impacto ambiental

Los especialistas sostienen que se deberían analizar los impactos ambientales que esta industria podría provocar, especialmente respecto al agua. La principal amenaza para estas comunidades es perder ese recurso.Ocurre que el método convencional de extracción podría poner en riesgo el delicado balance hídrico de cada zona. Se estima que por cada tonelada de litio extraído se evaporan unos 2 millones de litros de agua.

El agua dulce está, de algún modo, 'montada' sobre el agua salobre y, a causa del proceso de extracción del agua salobre con litio en la zona central de la cuenca, se produciría un 'efecto dominó' (técnicamente denominado “cono de depresión del agua”) a partir del cual el agua de los bordes de la cuenca se movería hacia la zona central, o sea, hacia los pozos de extracción de litio. En este movimiento, el agua dulce atravesaría los sedimentos con altas concentraciones de sales...". Se incorporaría a su masa las sales y como consecuencia se salinizaría y se perdería como reserva de agua dulce. Así lo explica Marcelo Sticco, Hidrogeólogo de la UBA. Profesor – Investigador UCA. Profesor UTN.

Pía Marchegiani, docente de la Facultad de Derecho de la UBA y directora del área de Política Ambiental en la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) también expresó su opinión. Expresándose en un artículo del portal sobrelatierra, asegura que no hay estudios completos acerca de los impactos sociales y ambientales de la explotación de litio. También subrayó el hecho de que cada salar posee características particulares. Los impactos pueden variar según las condiciones geológicas y climáticas de cada uno. “Es fundamental convocar a la comunidad científica para que analice seriamente estos temas”.

La ciencia y su rol frente al litio

El área de ciencia nacional, a pesar de contar con 200 investigadores y becarios abocados al litio en el CONICET, nunca apuntaló un proyecto sustancial que respalde el agregado de valor, sea en productos básicos, como hidróxido de litio, o en materiales activos para baterías. Las otras áreas del Estado, industria o economía, no tienen intención de hacer algo al respecto. Ni mencionar la relación con las comunidades, imposibilitadas de tener injerencia sobre el territorio que habitan hace miles de años, muchísimos más que la novel organización política argentina. En suma, no hay ni hubo ninguna política integral respecto del litio en Argentina, más allá de la simple externalización del excedente”. Opina Bruno Fornillo de UBA-CONICET. Coordinador del libro Geopolítica del litio. Industria, ciencia y energía en la Argentina.


Los recursos naturales son nuestro mayor tesoro y el litio argentino abre sus posibilidades ante nuestros ojos hoy mismo. El desafío es lograr un desarrollo sustentable. El debate social y ambiental, está abierto...

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NoeliaGieser
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