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EL TIEMPO SE AGOTA

29 de Marzo del 2021 | 2 min lectura| goridragon
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Nota por Lucie TOUZI y Alejandro RUSSENBERGER

Deforestación y cambio en el uso del suelo

En la Amazonía, la cuenca de bosque tropical más grande del mundo, la deforestación ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Esto se debe en gran parte a la utilización del suelo del bosque para actividades como la agricultura o la ganadería.

En la Selva Central de la Amazonía Peruana -una región conocida como la puerta de entrada a la Amazonía debido a su cercanía a la Cordillera de los Andes-, el aumento de estas actividades puede deberse, entre otras cosas, al incremento de su población durante este último tiempo. Así lo indicó Antonio Anchiraico, candidato a la Alcaldía de Perené -una importante localidad de la región- en el año 2018: “Todo esto ocurre como consecuencia de la sobrepoblación, porque en la actualidad somos muchas personas viviendo en la Amazonía y por ende necesitamos más alimentos, entonces tenemos que deforestar más para sembrar más”. Además, aseguró que los animales son los más afectados ante este aumento de la deforestación ya que se está destruyendo su hábitat natural sin que se haga nada al respecto.

Ante esta destrucción de los bosques, los pueblos originarios que habitan la Amazonía son una de las poblaciones más vulnerables. La extinción de diferentes especies animales y vegetales los enfrenta a la modificación e incluso a la pérdida de sus costumbres, de sus hábitos, y hasta de su propia identidad ancestral; y además, en ocasiones, los obliga a abandonar sus territorios de forma involuntaria.

Según Lino Hereña, miembro de la Comunidad Nativa Asháninka “Bajo Kimiriki”, ya no existe un control natural del bosque ni del medio ambiente. “Aquí ya no hay animales como el Tapir, el Samani, el Cutpe o el Paujil, especies que antes habitaban la Selva junto a nosotros.

Lo mismo con algunas plantas o árboles frutales que ya desaparecieron”, señaló. Y sentenció que “debido a la excesiva extracción de recursos naturales, al aumento de la deforestación y a la sobrepoblación, se ha destruido la Amazonía”.

Cambio de uso de suelos, el gran problema 

Manuel Albán, Ingeniero Agrónomo que trabaja junto a Comunidades Nativas desde hace años, aseguró que el cambio en el uso de los suelos en Selva Central es uno de los mayores problemas en la actualidad. “Aquí se realizan muchos cultivos de piña, kion -jengibre- o cúrcuma, y eso es un pecado porque prácticamente se queman bosques, se cultiva y luego esa tierra queda degradada”, expresó. Y agregó que para que esa tierra vuelva a recuperar la cobertura vegetal que inicialmente tenía, deben pasar largos períodos.

Las proyecciones calculan que el uso del suelo para la agricultura en Selva Central se incrementará en más del 30% para el año 2035. Ante esto, Manuel Albán señaló que la necesidad de la población es muy grande y que se debe comprender que en Selva Central, la mayor parte de los ingresos vienen del sector agropecuario. Sin embargo, aseguró que, para él, es posible lograr un equilibrio, “Soy un convencido de que sí se puede hacer una agricultura sostenible, sí se puede hacer agricultura amigable con el medio ambiente”.

Actividades que dañan el medio ambiente

La actividad minera abunda en Selva Central y en toda la Amazonía peruana, y las consecuencias negativas que ésta genera sobre el medio ambiente son notorias. Carlos Chavarría, al mando del Frente de Defensa Ambiental de la ciudad de Pichanaki -FREDAPI-, lucha hace varios años en defensa de la naturaleza que lo rodea y no puede concebir que se dañe de esta forma el medio ambiente. “Por la actividad minera, se han contaminado los ríos, se está afectando a las plantas, a los animales y, por consiguiente, a la población local”, expresó con angustia. Además, confesó que muchos de estos daños son irreversibles y que si no se frena todo esto, las consecuencias y los cambios negativos en el futuro van a ser mayores.

Por su parte, Antonio Anchiraico, nacido y criado en esta parte de la Amazonía, coincide en que los ríos están contaminados y asegura que “ninguna autoridad hace nada frente al trabajo irresponsable y a veces ilegal de las empresas extractivas, ni ante la excesiva instalación de centrales hidroeléctricas en toda la región”. Por este motivo, expresó que actualmente es imposible bañarse en esas aguas: “Antes nosotros íbamos a bañarnos felices al río, pero ahora ya no se puede porque está contaminado por los relaves de las mineras y por los residuos que las ciudades mismas generan”, afirmó.

Miguel Samaniego, miembro de la Comunidad Nativa Asháninka “San Miguel”, expresó la postura de todos los pueblos originarios con respecto a la instalación de empresas que obtienen los recursos de la Amazonía: “Para nosotros, toda intervención de cualquier empresa que genere algún cambio en la naturaleza, provoca un daño irreversible que afecta a toda la población de la Selva Central”. Además, señaló que existe una vulneración de los derechos que no hablan, como el agua, los árboles, los insectos y los animales, “la tierra no habla, nosotros debemos hablar por ella”, aseguró.

El cambio climático y sus efectos en la Amazonía

Actividades como la deforestación, el cambio en el uso de los suelos, la instalación excesiva de centrales hidroeléctricas y la extracción irresponsable de los recursos minerales, además de dañar los ecosistemas y la biodiversidad, y de generar contaminación en el ambiente, contribuyen directa o indirectamente en la emisión de gases de efecto invernadero, y por ende son en parte responsables del actual calentamiento global que afecta a la Amazonía y al mundo entero.

Uno de los principales efectos del cambio climático en esta región es la modificación de la temperatura. En Selva Central y en el mundo entero, existen evidencias de que las alteraciones del clima y su variabilidad natural provocan impactos en los diversos ecosistemas.

Carlos Chavarría, presidente de FREDAPI, aseguró que, desde que tiene uso de razón, ha notado grandes cambios en la temperatura y en la intensidad del calor. “Estos cambios, afectan la salud de la población, la producción agrícola y a la flora y fauna que existen en Selva Central”, indicó.

Según un estudio realizado por el Instituto Geofísico del Perú, la temperatura máxima en la Amazonía peruana es cada vez más intensa y, por ende, los días en Selva Central tienden a ser más calurosos. El presidente del Frente de Defensa Ambiental de Perené -FREDAPE-, Domingo Suárez, expresó que antiguamente en la región la temperatura más alta llegaba a los 35° o 36°, pero que hoy en día, llega a los 39° o 40°. “Todos los habitantes de la zona afirman que el calor es insoportable y mucho más fuerte que antes”, aseguró.

Otro de los efectos del cambio climático actual en Selva Central es la modificación en la frecuencia de las precipitaciones. Durante un año, llueve cada vez menos, sin embargo se producen lluvias intensas que se concentran en menor tiempo. Esto ocasiona por un lado, una mayor duración de los periodos secos y, en consecuencia, menor disponibilidad de agua; y por otro, la ocurrencia de eventos meteorológicos extremos como inundaciones, lluvias intensas o huaycos -desprendimientos de tierra-. Así lo confirmó Miguel Samaniego, miembro de una Comunidad Nativa: “Ahora llueve con fuerza y como ya no hay vegetación en los cerros debido a la deforestación, se producen desastres. Antes, los árboles mismos agarraban las piedras a la tierra, en cambio, ahora llueve y produce huaycos e inundaciones”.

Debido al incremento de este tipo de eventos, la población de esta parte de la Amazonía peruana ha sufrido mucho en los últimos años. Esto se debe a que gran parte de las viviendas están construidas con materiales precarios y además, muchas veces se encuentran ubicadas en lugares de alto riesgo como quebradas o en los márgenes de los ríos. Miguel Samaniego aseguró que, en caso de desastres naturales, la gente de las ciudades no está preparada. “La población no tiene bien claro donde puede ubicarse con seguridad y los Gobiernos no tienen una política para poder atender la necesidad del crecimiento urbanístico”, señaló.

Por otro lado, uno de los mayores problemas que está ocasionando el cambio climático en Perú es el retroceso de los glaciares, como sucede con el nevado de Huaytapallana, que a la fecha ha perdido cerca de 5.300 metros cúbicos de masa glaciar. Esto trae consecuencias devastadoras: muchas especies que antes habitaban allí, han desaparecido o se han desplazado y además, el ciclo hidrológico de toda la Selva Central se encuentra alterado. Cabe destacar que los glaciares de la zona andina desempeñan un papel clave en el sistema hidrológico de la Amazonía y constituyen reservorios y fuentes de agua necesarios para el consumo humano. Por este motivo, cuando se ven afectados, condicionan enormemente el desarrollo de la región.

¿Qué nos depara el futuro?

Perú está entre los países más vulnerables a los efectos del cambio climático; y la Selva Central de la Amazonía de este país, entre las regiones más vulnerables a nivel nacional. Esto lleva a preguntarse si se está haciendo todo lo posible por proteger esta zona -conocida como uno de los pulmones del planeta-, si la sociedad que habita este pulmón es consciente de esta problemática y, en definitiva, si podemos tener esperanzas para nuestro futuro.

En este sentido, las opiniones son muy variadas, sin embargo, todos coinciden en que si no se hace nada para mitigar este cambio climático y si no se toma conciencia pronto, el futuro es desalentador. Así lo confirmó Roberto Chavarría, quien aseguró que si no se hace nada al respecto y si el ser humano se resigna a vivir como lo hace actualmente, todo va a empeorar de aquí a algunos años, y ya será demasiado tarde para poder reaccionar.

Por su parte, Domingo Suárez coincidió en que si no se regula la actividad de las empresas extractivas de la Amazonía peruana, el futuro también será desolador para esta parte del planeta. “Si las leyes no se cambian y se siguen manteniendo como hasta ahora, favoreciendo a las empresas extranjeras, la Selva Central peruana va a convertirse en un desierto”, expresó.

¿Y Qué futuro les depara a las comunidades nativas de la Amazonía? Los efectos del cambio climático y la contaminación del medio ambiente están perjudicándolos día a día. Están sufriendo la pérdida de los territorios que antes les pertenecían; sus costumbres, sus hábitos, y su identidad se están viendo afectados, al igual que sus modos de vida en armonía con la naturaleza. Hoy en día, más de 300.000 nativos de toda la Amazonía desconocen cuál será su futuro e incluso algunos temen por su desaparición.

Así lo reconoció Fredy Ucayali Santos, Jefe de la Comunidad Nativa Asháninka “Pampa Michi”, quién aseguró que si todo sigue igual, dentro de unos pocos años desaparecerá la raza Asháninka. “Es realmente preocupante. Nosotros no somos como una piedra, no vivimos eternamente. ¿Quiénes son los que van a sufrir? Nuestros nietos y bisnietos que van a venir”, afirmó.

Está claro que, para soñar con un futuro mejor, se debe actuar ya a favor del medio ambiente, no hay tiempo que perder. Así lo reconoció Walter López, especialista en Gestión del Cambio Climático del Gobierno de la región Junín: “Nosotros podemos planificar con escenarios climáticos futuros de aquí a 30 o 50 años, pero si no hay acción ya, esos escenarios van a ser peores. Entonces, el costo de no hacer nada ahora se va a elevar cada año que pase y los impactos van a ser cada vez más grandes”, aseguró.

El cambio climático es una problemática que ya está aquí. En mayor o menor medida, ya se están sintiendo sus efectos en todo el mundo. Es por eso que se debe pensar en las nuevas generaciones y actuar ya mismo si se quiere asegurar el futuro del planeta y el de todos los seres vivos que lo habitan.


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