Noticias

ENERGÍA EÓLICA EN TRES ARROYOS

19 de Diciembre del 2013 | 2 min lectura| alejagm
Compartir

De acuerdo a la información suministrada por el ministerio de Economía bonaerense en los últimos días, la empresa china XEMC NE confirmó su intención de construir el parque eólico más grande de la provincia de Buenos Aires en localidades del partido de Tres Arroyos, a unos 200 kilómetros de nuestra ciudad.

Se trata de dos centrales eólicas que demandarán una inversión de 200 millones de dólares, conformadas por 50 molinos de viento, en la localidad de Reta, y otros 25 en Copetonas. El conjunto tendrá capacidad para generar 100 megavatios de energía, poco más del triple de lo que hoy se genera por este sistema en todo el territorio bonaerense.

La noticia es interesante, porque entran en juego algunos conceptos que en los últimos tiempos se busca instalar como faros a seguir en el cuidado del medio ambiente, el aprovechamiento de los recursos naturales de manera racional y el desarrollo de las denominadas fuentes alternativas, que recurren a elementos de la naturaleza -en este caso, el viento- de manera adecuada para lograr el desarrollo de estas propuestas.

Sin embargo, sería importante tener en claro la verdadera situación que vive hoy en el país este tipo de conjuntos eólicos, muchos de los cuales se encuentran fuera de operatividad desde hace varios años, por la dificultad que se tiene para realizar las necesarias tareas de mantenimiento, así como las fatales consecuencias cuando se produce la rotura de alguno de sus componentes.

Un ejemplo concreto y cercano lo conforman los tres molinos que administra la Cooperativa de Punta Alta, los cuales llevan más de dos años fuera de servicio por las dificultades que tiene esa entidad para adquirir los repuestos necesarios –los aparatos son de origen alemán-, así como la mano de obra necesaria para su reparación.

Idéntica situación sufren muchos de estos aparatos, la mayoría en manos de pequeñas cooperativas eléctricas, que carecen de los recursos económicos adecuados para enfrentar esos costos, y también sufren la poca oferta de créditos blandos o subsidios que les permitan afrontar las reparaciones.

Fuente: Lanueva

Compartir en redes sociales