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¿ESTAS ESTRESADO O DEPRIMIDO? LA MEJOR TERAPIA PARA LA FELICIDAD

17 de Marzo del 2019 | 2 min lectura| vanesa
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La depresión está siendo un problema a nivel global. Lo mencionaron expertos en salud mental y lo vemos desde países del primer mundo hasta países que sufren por no tener las necesidades básicas insatisfechas.

 Varios  estudios de neurociencias refieren a  los mecanismos  que desarrollamos a partir de nuestra química en el cerebro, para ser  felices, esto  apartan de la depresión. 

El resultado fue sorprendente porque se comprobó una vez más que todo lo que necesitamos para ser felices está en la naturaleza. Naturalmente para ser felices, solo hay que tomarse un momento para ensuciarse y cosechar nuestra propia comida, es decir, hacer jardinería.

¿Las plantas nos hacen más felices ?

La jardinería es un desencadenante ambiental clave para dos sustancias químicas que estimulan el sistema inmunológico para sentirnos contentos: la serotonina y la dopamina. En muchas ocasiones, aficionados a la jardinería mencionan la satisfacción que sienten al trabajar en el jardín, especialmente al cosechar la primera fresa deliciosa en madurar.


Un ‘subidón’ de energía con serotonina haciendo jardinería

Ensuciarse los dedos aumenta la cantidad de serotonina, ya que el contacto con el suelo, nos imprime una bacteria de la tierra llamada Mycobacterium vaccae, desencadena serotonina en el cerebro de acuerdo con investigaciones. La serotonina es un antidepresivo natural y da energía constantemente a nuestro sistema. La falta de serotonina en el cerebro causa depresión.

Hay quienes sostienen que la suciedad es buena para los seres humanos porque nos hace más felices, y la deficiencia de suciedad en la infancia es un factor que contribuye a la mayor posibilidad de enfermedades, como alergias, el asma y los trastornos mentales.

Cosechar eleva la dopamina

Una investigación interesante se refiere a la liberación de dopamina en el cerebro cuando cosechamos productos del jardín. El descubrimiento de esta investigación, se basó a lo largo de casi 200,000 años en cazadores recolectores que, cuando encontraban comida (recolectada o cazada), un flujo de dopamina liberaba un estado de euforia leve. La liberación de esta sustancia puede desencadenarse por la vista (al ver una fruta o una baya) y por el olor, o también por arrancar una fruta.

La dopamina también es la causante del trastorno compulsivo de compras. Y diferentes investigadores están analizando como utilizarla para generar dopamina con actividades sostenibles.


Manosanto y los herbicidas: son perjudiciales

Según diversos investigadores, la jardinería no desplegara felicidad si utilizamos herbicidas es decir, que deben ser cultivos orgánicos que no han sido contaminados con herbicida o glifosato. Claramente esto se aplica a lo que ingerimos,  el glifosato se perpetúa en el medio ambientesegún varios estudios de diferentes paises, se puede encontrar en el suelo, el agua, las plantas. Se ha encontrado en mamiferos y en seres humanos.. Además, se comprobó que los residuos de glifosato en la tela de algodón fabricados con algodón GM (genéticamente modificado) pueden absorberse en la piel y se instalan en nuestros sistemas nervioso y circulatorio.


La jardinería puede ser una de las mejores terapias contra el estrés por todas las sustancias químicas que despliega. Así que introduce tus dedos sin miedo en la tierra, disfruta de cultivar y cosechar alimentos orgánicos frescos. Quizás, el truco es volver a cablear nuestros cerebros para anhelar el golpe de dopamina del jardín y otras actividades más sostenibles.

                                           Por Vanessa Furlón, equipo Sustentartv 

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