Ambiente

TELÉFONOS REUTILIZADOS PARA SALVAR LOS BOSQUES

02 de Julio del 2020 | 2 min lectura| SabrinaPin
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Teléfonos reutilizados que detectan la tala ilegal. Un ejemplo de innovación tecnológica para proteger los bosques

La pérdida de biodiversidad y el cambio climático tienen gran parte de su origen en la deforestación del planeta. Ahora es posible detectar la deforestación ilegal a tiempo real. Topher White ha creado uno de los más interesantes inventos para cuidar el medio ambiente.

Crearon un sistema en el que teléfonos móviles viejos son reciclados para captar las señales acústicas de motosierras y enviar una señal de aviso a los vigilantes en el mismo momento.


  • Aprovecha celulares viejos que hayan sido desechados y les da una segunda vida.
  • Crea un sistema de vigilancia sonora que previene la tala ilegal y la cacería furtiva en bosques tropicales.
  • Cada celular que se instale protege 300 hectáreas de bosque; equivalente a retirar 3000 autos de circulación al año.

Cuando en 2011 visitó una reserva de gibones en Indonesia, en los bosques de Borneo, lo que más le llamó la atención fueron los sonidos de la selva tropical.

Pero lo que este ingeniero e inventor estadounidense no llegó a captar fue el rugido de las motosierras y las voces de los madereros ilegales que sabía que estaban derribando árboles sin cesar y poniendo en peligro el hábitat natural de no pocas especies de animales.

Fue entonces que se le ocurrió una idea fabulosa: aprovecharse de la conectividad que existe en el área, fundamentalmente alrededor de aquel santuario para gibones, e instalar un dispositivo de escucha ideado a partir de teléfonos celulares en desuso.

Como lo explicó él mismo White, en la célebre conferencia TED y ahora lo reseña un reporte de CNN, se hacía necesario idear un sistema que atrapara todos los sonidos del bosque, identificara a través de un programa el de las motosierras y enviara una alarma a través de una red GSM.


Este dispositivo conectado a la red móvil nace de la agrupación de un teléfono celular que es empotrado en lo alto de un árbol, colocado dentro de una caja para protegerlo de las lluvias, y pequeños paneles solares residuales de la producción a gran escala de este tipo de generador de energía.

La idea es que esta tecnología más que barata genere señales acústicas a manera de alarma, y que facilite una intervención en tiempo real por parte de los responsables de preservar los bosques.

Basta tener en cuenta a las decenas de millones de celulares que cada año son echados a la basura y a su posible reutilización para algo sano y necesario: proteger a los bosques de la desforestación y la tala ilegal.

Un impacto en el planeta incalculable


Según estimados, el 90% de la tala que se produce en los bosques es ilegal, mientras que la deforestación genera más gases de efecto invernadero que todos los aviones, trenes, barcos, autos y autobuses que circulan en el planeta.

Es por ello que, a través de su organización sin fines de lucro Rainforest Connection, White empaca viejos teléfonos inteligentes Android en una caja de plástico reciclada equipada con un micrófono adicional y les coloca una batería enlazada con paneles solares. Al final estos dispositivos son atados a las copas de los árboles, a menudo a una altura de hasta 150 pies.

Así, en lo alto, estos teléfonos reciclados graban los sonidos de la selva durante las 24 horas del día y con un alcance de una milla de distancia.

Estos dispositivos alternativos “capturan todos los sonidos de la selva tropical y lo transmiten a la nube, donde nuestro software se vale de la Inteligencia Artificial para detectar todo tipo de sonidos, como motosierras, camiones, personas o disparos", explicó. Blanco

“Y luego podemos enviar alertas en tiempo real a través de la red de teléfonos celulares a los locales sobre el terreno”, precisó.

Actuación en Latinoamérica y África

Rainforest Connection dispone ahora mismo de más de 150 dispositivos activos utilizados por socios locales para proteger áreas de la selva tropical en cinco países, entre los que se encuentran Perú, Camerún y Brasil.

Hasta ahora la detección de la tala ilegal generalmente se había apoyado en la vigilancia aéreas o por satélites, mecanismos que pueden tomar días o semanas para alertar a los guardaparques sobre la pérdida de una cubierta arbórea, para que estos dispongan de una patrulla.

Gracias a Rainforest Connection, ahora existe una alternativa más rápida y económica.

Según activistas e investigadores, 18.7 millones de acres de bosques se pierden cada año, lo que equivale a 27 campos de fútbol por minuto.

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