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LA NATURALEZA NO SE DA POR VENCIDA: UN LAGO DESAPARECIDO VOLVIÓ A NACER

15 de Abril del 2019 | 2 min lectura| vanesa
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El lago Poopo solía estar repleto de plantas y animales. Sin embargo la contaminación y impactos negativos de los seres humanos, agravaron la situación al punto  de lograr secar los lagos hasta  desparecer. Esta es una de las consecuencias más triste del cambio climático y son esa clase de cuestiones que no deberían suceder nunca y las estamos viviendo.

El lago de agua salada se encuentra ubicado en Bolivia, cercano a la frontera con Chile y hace tan solos unos años, solía tener una extensión de más de 2000 kilómetros cuadrados. 

La mala gestión de las aguas para su uso agrícola y minero, acabó con él. Un dirigente agrícola dijo "Tenemos un lago que ha desaparecido, ahora es una pampa; un desierto donde no se puede sembrar nada, ni producir; no hay nada, mucho menos vida"

Hace cuatro años atrás la agencia EFE manifestaba al respecto “El monitoreo al. lago Poopó ha establecido que hoy está casi seco”. Según un estudio llevado a cabo por Gerardo Zamora, de la Universidad Técnica de Oruro, las aguas del lago contenían fuertes concentraciones de arsenio, plomo, cadmio y zinc. Además de basura y residuos sólidos. El panorama del lago era una tumba de restos de peces y aves muertas que no lograron sobrevivir.

Hay esperanza para evitar la desertificación

Según la ONU, más de 250 millones de personas sufren los efectos de la desertificación y la sequía en el del mundo.

La desertificación se está convirtiendo en un problema extremadamente serio. “La sobreexplotación de acuíferos, la sobreirrigación, la contaminación o la desviación descontrolada de las aguas crea un proceso de degradación ecológica que puede llevar a la desertificación. En otras palabras, el suelo fértil pierde potencial productivo porque se erosiona sin remedio” así hacía alusión un especialista en salud ambiental en un medio radial de Bolivia.

La realidad del lago Poopó

A causa de las lluvias torrenciales durante los últimos dos años, el lago Poopó recupero un tercio de su volumen y creció varios centímetros de profundidad. Además, poco a poco sus aguas se volvieron a repoblar gracias a la presencia de algunas especies de aves y peces.

Las autoridades políticas invirtieron recursos para el rescate y mantenimiento del lago, ya que se puede notar que es posible su recuperación natural. Sin embargo, las agrupaciones ambientalistas sostienen que no se tomaron aun las medidas necesarias y que se deberían extender en el resto de ese país para conservar y prevenir la sequía.

Aunque el planeta vuelva a su estado inicial y natural recuperándose por sí mismo, es urgente reducir el impacto medioambiental. La tierra demostró ser capaz de tolerar los cambios, sin embargo los seres vivos no. La fauna y los humanos necesitan condiciones mínimas para sobrevivir o no resistirán. Aquellas implican oxígeno, agua, nutrientes libres de toxinas, entre otras. Si estas condiciones desaparecen, no habrá posibilidades de vida. 

Todavía estamos a tiempo, pero no queda mucho,  súmate a la lucha por el planeta.

                                          Por Vanessa Furlón, equipo Sustentartv

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