Tecnología sustentable

LO QUE DEBES SABER SOBRE LA DESALINIZACIÓN DEL AGUA DE MAR

26 de Marzo del 2021 | 2 min lectura| RobertoAndrés
Compartir

En el mundo existen 15.906 plantas que eliminan la sal del agua marina para su consumo. Sin embargo, el proceso consume mucha energía y la descarga de salmuera puede contribuir a la formación de “zonas muertas” en el océano.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

La crisis hídrica de las ciudades demanda alternativas

La creciente demanda de agua y la disminución de los suministros están agravando la escasez de agua en la mayoría de las regiones del mundo. En ese marco, se espera que recursos no convencionales, como el agua desalinizada, desempeñen un papel clave en la reducción de la brecha entre la demanda y el suministro de agua.

La desalinización implica eliminar la sal del agua de mar y filtrarla para producir agua potable de calidad. En el mundo existen 15.906 plantas de desalinización operativas distribuidas en 177 países que producen alrededor de 95 millones de m3/día de agua desalinizada para uso humano, de los cuales el 48 % se produce en la región de Medio Oriente y África del Norte.

Varios países, entre ellos Bahamas, Maldivas y Malta, satisfacen todas sus necesidades de agua mediante el proceso de desalinización. Arabia Saudita (con 34 millones de habitantes) obtiene aproximadamente el 50 % de su agua potable de la desalinización.

LA TOXICIDAD DE LA SALMUERA

Sin embargo, el proceso consume mucha energía y los combustibles fósiles contribuyen al calentamiento global. Si bien es posible alimentar las plantas de desalinización con fuentes de energía bajas en carbono para reducir las emisiones, la descarga al océano del concentrado hipersalino (denominado “salmuera”) es un problema más difícil de resolver.

Por cada litro de agua potable producido se generan alrededor de 1,5 litros de líquido contaminado con cloro y cobre. Esta agua residual es dos veces más salina que el agua del océano. Si no se diluye y dispersa puede formar una columna densa de salmuera tóxica susceptible de degradar los ecosistemas costeros y marinos.

El aumento de la salinidad y la temperatura puede provocar una disminución en el contenido de oxígeno disuelto y contribuir a la formación de “zonas muertas”, donde muy pocos animales marinos pueden vivir.

La eliminación de este concentrado es costosa y está asociada a impactos ambientales negativos. Según un estudio de 2018 del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas, titulado The state of desalination and brine production: A global Outlook, la producción de salmuera ronda los 142 millones de m3/día. En Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar representa el 55 % de la participación mundial.

EN BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

Según Birguy Lamizana, experta en aguas residuales del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), “se están desarrollando nuevas tecnologías para abordar estos problemas, pero mientras tanto es importante crear conciencia sobre las repercusiones de la desalinización”.

Son necesarias estrategias mejoradas de gestión de la salmuera para limitar los impactos ambientales negativos y reducir el costo económico de la eliminación, estimulando así nuevos desarrollos en las instalaciones de desalinización para salvaguardar el suministro de agua para las generaciones actuales y futuras.

Según el estudio de la Universidad de Naciones Unidas, “existen oportunidades económicas asociadas con la salmuera, como la recuperación comercial de sal y metales, y el uso de salmuera en los sistemas de producción de pescado y halófitas. Es necesario traducir dicha investigación para convertir un problema ambiental en una oportunidad económica”.

Esto es particularmente importante en países que producen grandes volúmenes de salmuera con eficiencias relativamente bajas, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar. Aunque se utilizan cantidades más pequeñas de agua desalada para los sectores de energía y riego, el agua se desala principalmente para fines municipales e industriales.

“El uso de agua desalinizada en la producción de cultivos y productos agrícolas de alto valor sería otra vía al considerar la expansión del agua desalinizada a otros sectores. Debido principalmente a los costos económicos relativamente altos, la desalinización se concentra actualmente en los países desarrollados y de altos ingresos”, afirman.

Te dejo una nota donde hablamos con Domingo es Doctor en Ciencias Químicas y tiene mas de 30 años de experiencia en el sector de aguas. Es el presidente de la asociación española de desalación y reutilización (AEDyR) y miembro del Board of Directors de la International Desalination Association (IDA). Actual director de innovación y proyectos estratégicos de la empresa Sacyr Agua, empresa que pertenece al grupo constructor español Sacyr (con grandes obras, como la ampliación del Canal de Panamá) y donde son una de las 10 empresas más grandes del mundo en desalación con proyectos en España, Chile, Israel, Australia, Oman, Argelia, entre otros.


Compartir en redes sociales