Ambiente

MEGASEQUÍA EN LA PROVINCIA DE SAN JUAN

13 de Junio del 2021 | 2 min lectura| RobertoAndrés
Compartir

Según un estudio elaborado por el geólogo y profesor de la Universidad Nacional de San Juan Silvio Pastore, “los dos principales sistemas hídricos de la provincia atraviesan un periodo de mega sequía desde el año 2000”. Aunque esta sequía fue interrumpida por el fenómeno de El Niño en 2015-2016, Pastore afirma que “la capacidad de amortiguamiento alcanzado por la construcción de los embalses de agua está en su punto crítico”.

El estudio, que fue elaborado a pedido de la empresa de desecado y procesado de pasas de uva Lomas del Sol, advierte también sobre el uso deficiente del agua de riego y el deterioro de la red de canales y drenes. “La combinación de todas estas situaciones señala una alta probabilidad de disminución y/o pérdidas de producción agropecuaria a partir del mes de septiembre del corriente año (2021). El conflicto por el uso de agua se incrementará en la medida que la escasez hídrica persista y no se apliquen medidas de adaptación”, concluye el estudio.

NUEVO CONTEXTO CLIMÁTCO E IMPACTO ANTRÓPICO

La provincia de San Juan está atravesando un periodo de sequía comparable en algunos aspectos con el ocurrido en las décadas de 1950 y 1960. Sin embargo, las principales diferencias residen en el nuevo contexto de crisis climática y el impacto antrópico en la región:

  • Retroceso de los glaciares
  • Aumento de la temperatura media anual y su correspondiente aumento en la altitud de la isoterma cero grados
  • Existencia sobre el río San Juan de un sistema de presas con capacidad máxima de almacenamiento de agua de hasta 1500 hm3
  • Deterioro del sistema de conducción de agua por canales
  • Concentración de tierras en estratos de mayor tamaño
  • Aumento de la población

Pastore graficó la disminución de las precipitaciones níveas en la alta cordillera y de los caudales del río San Juan en entre 2017 y 2021, y sus impactos en los oasis irrigados. “Si bien este es un muy corto periodo de tiempo para analizar una variable que ha experimentado variaciones en miles e incluso millones de años, considero que es válido para representar el escenario crítico actual en el que estamos inmersos”, indica en su estudio.

MEGA SEQUÍA EN LA DIAGONAL ÁRIDA SUDAMERICANA Y LA CUENCA PARANENSE

En el régimen hídrico de la cuenca existe una estrecha relación entre la acumulación de nieve y los caudales. Pastore da cuenta de dos importantes fenómenos: una gran variabilidad entre los máximos (primavera-verano) y mínimos caudales (otoño-invierno) y un aplanamiento de la curva de distribución en los últimos 20 años, y cómo se transforma en un valor regular en los periodos de sequias extremas, como la actual.

“Al considera el volumen total de agua aportado por el río en un año (derrame anual), observamos que el valor medio histórico registrado es de 1940 hm3. En los últimos dos ciclos hídricos es de aproximadamente 600 hm3. Su proyección futura para el actual ciclo y el venidero (2021/2022) es sensiblemente menor: 580 hm3”, advierte Pastore.

Este fenómeno climático no es local. La región experimenta lo que podría llamarse una mega sequía que cubre la diagonal árida sudamericana y la cuenca paranense, entre otras. Pero la provincia de San Juan es una de las provincias argentinas más impactada por este fenómeno y probablemente la más vulnerable, por su falta de adaptación.

Una muy importante reserva de agua dulce la constituyen los acuíferos tales como Barreal-Calingasta, Ullum-Zonda y Tulum, que tienen como principal fuente de recarga al río San Juan. En épocas de sequías, la extracción de agua de estos se incrementa para suplir el déficit hídrico superficial y esta explotación se realiza con escasos controles tanto de los propietarios como de la autoridad.

DEMANDA HÍDRICA Y DISMINUCIÓN DEL AGUA EMBALSADA

Según algunas estimaciones y censos parciales la demanda hídrica está en un rango de entre 1.000 a 1.400 hm3/año, considerando tanto el uso del agua superficial como del agua subterránea. Su principal destino es la producción agropecuaria, seguida por el consumo humano y por último el industrial.

La superficie agrícola regada por agua distribuida por la red de riego en los Valles de Ullum-Zonda y Tulum informada por el Departamento de Hidráulica es de 119.166 ha, a la que se le suman aproximadamente 13.000 ha que son regadas con agua subterránea.

En los periodos de sequía, la disminución en la distribución de agua para regadío por la red de riego es sustituida en algunos casos por el uso intensivo del agua subterránea y en otros casos pueden producir la pérdida de rindes o abandonos de cultivos.

Según Pastore, el aprovechamiento hídrico del Río San Juan en el tramo comprendido entre la junta de los Río Los Patos y Castaño y la Cierra Chica de Zonda ha permitido contar con una capacidad de embalse de hasta 1500 hm3 y regulación de los derrames que ha demostrado su utilidad de gobernanza del agua para un corto a mediano periodo de tiempo.

En los últimos cinco años, el agua total embalsada en las presas Caracoles, Punta Negra y Ullum al mes de septiembre fue disminuyendo en forma continua y sostenida desde 1256 hm3 (2017) a 526 hm3 (2020).

Entre las recomendaciones hechas por Pastore está la implementación de una “planificación y gestión hídrica a corto, mediano y largo plazo consensuados con los usuarios, de manera de aprovechar sinergias, garantizar una adaptación lo más plural posible y disminuir los conflictos por el uso”.

Compartir en redes sociales