Ambiente

MIRÁ PARA ARRIBA: GRANDES FIGURAS DE LA CIENCIA Y LA CULTURA POR UN MAR SIN PETROLERAS

13 de Enero del 2022 | 2 min lectura| Roberto Andres
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Más de trescientos referentes de la ciencia y la cultura, junto a asambleas socioambientales y grupos ecologistas de todo el país, publicaron:

Mirá, una declaración contra la licencia ambiental que dio el Ministerio de Ambiente de la Nación a la nueva actividad petrolera offshore en la cuenca norte del mar argentino. Aprovechando los debates que generó la película Don’t Look Up, el contundente texto invita a mirar “la imagen completa” y rebate con datos varios de los argumentos oficiales para avanzar con el proyecto de Equinor en sociedad con Shell e YPF.

ACTIVIDAD PETROLERA SIN LICENCIA SOCIAL

“Mirá la pobreza”, “mirá cómo no subsidian las energías renovables”, “mirá la realidad”, alertan, entre otros, el premio nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, la madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas, los escritores Mempo Giardinelli, Gabriela Cabezón Cámara y Claudia Aboaf, el filósofo Darío Sztajnszrajber, los artistas Ricardo Darín, Natalia Oreiro, Érica Rivas, Celeste Cid, Marcela Kloosterboer, la escritora Soledad Barruti, la socióloga Maristella Svampa, la diputada nacional Myriam Bregman (PTS-FIT), los científicos Damián Marino, Gabriel Blanco, Matías Blaustein y Guillermo Folguera, y las periodistas Marina Aizen, Laura Rocha y Pilar Assefh de Periodistas por el Planeta.

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El hecho de que Equinor tenga “más de un accidente en su haber” y que “nunca antes en nuestro país se perforaron las capas profundas del mar” genera preocupación. Además de la falta de licencia social y los posibles “derrames, explosiones y catástrofes”, como explican en el texto, la coalición advierte sobre las consecuecias de los bombardeos acústicos en la vida marina: “La intensidad es suficiente para destruir los tímpanos, y ahí, donde las quieren estallar, existe un corredor biológico en el cual se alimentan ballenas, nadan delfines, migran pingüinos”.

CUESTIONAMIENTOS AL GOBIERNO

Tras una semana de silencio, funcionarios del Gobierno nacional como el jefe de gabinete Juan Manzur, la portavoz de la Presidencia Gabriela Cerruti y el gobernador bonaerense Axel Kicillof salieron en simultáneo a respaldar la resolución tomada por Juan Cabandié. El ministro de Ambiente aseguró que “a partir de ahora, la actividad offshore en nuestro país, empieza a tener un componente ambiental, para revisar, asistir, tener presencia física en la prospección sísmica, tener técnicos y científicos que puedan dar el visto bueno a cada uno de los procesos”.

Sin embargo, los firmantes de la declaración pusieron en duda el “control ambiental” en los países que el Gobierno pone de ejemplo: “En Estados Unidos se calcula que por año 3 361 445 litros de petróleo terminan ‘accidentalmente’ en sus aguas. Deepwater Horizon –en el Golfo de México en 2010– voló por los aires, dejó once muertos y 795 millones de litros de petróleo que aniquilaron ecosistemas enteros y economías locales desde Louisiana y Florida hasta Tamaulipas, Veracruz y Tabasco. El registro de Brasil sobre derrames, contabilizados desde 1975, llega a más de 30, y el petróleo se devora las playas”.

Además, apuntan al Gobierno nacional por actuar con “sesgo argumental”, inventando “una grieta” e identificando en el “‘ambientalismo’ al enemigo, mientras nos conduce cada vez más rápido hacia un único destino: el de un territorio muerto”. Aseguran que con la excusa de atraer dólares para el pago de la deuda externa la gestión de Alberto Fernández da la espalda a las comunidades costeras que siguen movilizadas y a más de cuatrocientas personas que se pronunciaron en contra en las audiencias públicas de julio pasado.

No hay licencia social para un negocio destructivo más”, declara este arco muy variado de personalidades. Se pone en cuestión la “agenda ambiental” del Gobierno, señalando la falta de inversión en energías renovables, el bloqueo a la ley de humedales, los desmontes récord (3 500 000 hectáreas menos desde la sanción de la ley de bosques en 2009), en contraste con los subsidios permanentes a la minería y la industria petrolera. Un derrotero extractivista que se repite hace décadas con la promesa de “acabar con la pobreza”, afirman, y recuerdan que lo mismo se dijo con la introducción de la soja transgénica, la megaminería y el fracking, mientras hay un 60 % de niños en situación de pobreza, más de la mitad de las tierras cultivadas con soja, contaminación y hasta sismos en Neuquén.

Mirá todas las firmas:

https://docs.google.com/document/d/1yIXvVlbvF5ikQSi8O5YSXzLIzHVeo9n56kJzAUYsj90/edit


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