Fauna/flora peligro

MURCIÉLAGOS ¿POR QUÉ SON ESPECIES PROTEGIDAS?

10 de Febrero del 2020 | 2 min lectura| SabrinaPin
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La especialista Mirta Carbajal,miembro del Programa de conservación de los murciélagos de Argentina aseveró que los murciélagos no constituyen una plaga, son especies autóctonas, protegidas por la ley nacional de Fauna Nº 22.421 y colaboran con el medio ambiente de manera sustancial, porque son los más efectivos predadores de insectos.



La licenciada Carbajal, presidenta de la Fundación Inalafquen y responsable del Área Educación y Gestión del PCMA (Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina), analizó las características de los únicos mamíferos con alas. Hay diez tipos de especies en el país (tienen distinta alimentación y colores), y en general, los que habitan en las ciudades se alimentan de insectos (insectívoros) y viven en edificios o estructuras.



“Por noche, cada murciélago come la mitad de su peso en insectos. Es decir que en una colonia de miles de miembros (pueden tener entre mil y cinco mil ejemplares), consumen en una noche, entre 10 y 12 kilos de insectos y así prestan servicios ecosistémicos absolutamente valiosos e irremplazables. Y no sólo no son una plaga, sino que ayudan a combatir a las plagas de insectos que suelen afectar plantaciones”, dijo la especialista.



“Además, si es una colonia de hembras preñadas o con bebés, comen su peso por noche. Es una cifra impresionante y de alto impacto. Hacen un enorme control sobre plagas, como polillas, moscas, mosquitos, escarabajos o insectos que afectan plantaciones de maíz, tomate, tabaco, manzana o pera. Además de consumir ese tipo de animales, resultan claves en la polinización. Fundamentalmente en la dispersión de semillas, en relación a aquellos que se alimentan de frutos".

Miembro del Consejo Argentino de la Red Hemisférica de Reservas para aves playeras, Carbajal aseveró que se requiere de mayor conciencia sobre su aporte al medio ambiente, para evitar su exterminio. En este sentido, multitud de mitos y leyendas a lo largo de la historia han contribuido a generar mala prensa sobre los murciélagos.

“No comen de día, por lo que no consumen mariposas o abejas, que vuelan en horario diurno. Pero sí todo tipo de insecto que esté en la noche, comen en total varias toneladas, si se tiene en cuenta la cantidad de colonias que puede haber en un sector urbano”, recalcó la especialista. Las poblaciones de murciélagos están descendiendo en todo el mundo y varias especies se han extinguido recientemente.

“No pueden considerarse plaga, porque son especies nativas y además, están protegidas. Si hay inconvenientes con ruidos u olores, hay que erradicarlos, pero no matarlos”, señaló Carbajal y agregó que existe un protocolo de exclusión de los ejemplares, que es sencillo y que lo principal es no tocarlos ya que si bien no son agresivos, pueden morder si se sienten amenazados. Sobre la posibilidad de que transmitan la rabia, aseveró que la incidencia de la enfermedad es muy poca y que “como cualquier mamífero, sí pueden padecerla”.

“Se estima que sólo el 0,5% de la población de murciélagos tiene rabia. A diferencia de los perros o los gatos, no se ponen agresivos cuando están enfermos, sólo vuelan descontroladamente y caen”, definió.

Los murciélagos no son ciegos, pero es cierto que no ven bien. Dependen de un sistema especial, llamado ecolocalización, para orientarse, tal como los delfines. Producen ecos que a su retorno, les permiten guiarse. Se los denomina quirópteros, que en latín significa “mano alada”. Son pequeños, en general pesan gramos. Hay más de mil especies en todo el mundo. Como todo mamífero, tienen pelos, y existen diversas especies, que a su vez, consumen frutos, peces, insectos (el 70%) o sangre de animales. Representan el 20% de todas las especies de mamíferos, lo que los convierte en el segundo orden más numeroso de esta clase (tras los roedores). Están presentes en todos los continentes, salvo en la Antártida. En los ámbitos urbanos son insectívoros. Para erradicarlos, si es de noche, se recomienda cerrar la habitación, apagar las luces y abrir la ventana, para que vuele. En caso de que sea de día, guardarlo en una caja, sin tocarlo, y soltarlo a la noche.

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