Ambiente

¿QUÉ ES LA AGRICULTURA REGENERATIVA?

23 de Mayo del 2021 | 2 min lectura| Roberto Andres
Compartir

El cambio climático es un gran problema que enfrenta nuestro planeta. Se debe principalmente a la interrupción del ciclo global del carbono por parte de la civilización moderna. Durante años, los científicos han señalado cómo la quema de combustibles fósiles ha liberado un exceso de dióxido de carbono a la atmósfera, creando un efecto invernadero que ha calentado a la Tierra. Pero un componente del ciclo del carbono que ahora está ganando atención como perspectiva para resolver la crisis es el suelo.

La agricultura regenerativa es un enfoque de la agricultura que se centra en mejorar y revitalizar la salud del suelo. Este movimiento está cobrando impulso en un momento en el que es muy necesario. La mala gestión del suelo ha provocado una preocupante disminución de la capa superior de suelo cultivable disponible para la producción de alimentos. Las prácticas agrícolas convencionales han eliminado tanto carbono del suelo que ahora existe un “sumidero” de carbono que potencialmente podría absorber el exceso de carbono que contribuye al cambio climático. La mejor manera de implementar esta estrategia es a través de prácticas de agricultura sostenible como la agricultura de carbono.

EL CULTIVO DE CARBONO

El cultivo de carbono es la práctica de eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera y convertirlo en material vegetal y materia orgánica que forma el suelo. Funciona a través de métodos agrícolas como no labrar, usar mantillo orgánico, compostaje, rotación de ganado y cultivos de cobertura, todo lo cual permite que se produzca el secuestro de carbono en el suelo. Desafortunadamente, la agricultura convencional no suele emplear estas prácticas, pero un número creciente de agricultores sostenibles está adoptando estas prácticas regenerativas para mitigar el cambio climático mientras produce alimentos saludables para sus comunidades.

La solución climática global no es posible sin abordar el impacto de la agricultura, que contribuye con más de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero de las actividades humanas. La agricultura regenerativa es clave para la transición agrícola y ayudar a resolver el problema del cambio climático. Según el Dr. Rattan Lal, científico del suelo de la Universidad Estatal de Ohio y Premio Mundial de la Alimentación, “un simple aumento del 2 % en el contenido de carbono de los suelos del planeta podría compensar el 100 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero que van a la atmósfera”.

LAS PROPIEDADES DE LA TIERRA EN LA AGRICULTURA REGENERATIVA

Para revitalizar el suelo actuamos sobre los minerales, la parte orgánica y la microbiología, elementos esenciales para la fertilidad. Esto se hace mediante la reactivación de los ciclos naturales, a través de la acción combinada de las prácticas de agricultura ecológica para la nutrición de las plantas y la protección de los cultivos, con el apoyo del enriquecimiento del suelo con preparados naturales específicos. El objetivo es obtener un humus adecuado para plantas sanas y resistentes, capaz de ofrecer productos de calidad.

En el suelo tiene lugar una parte fundamental de la vida, indispensable para la riqueza biológica y la calidad nutricional en la base de la fertilidad, que a su vez son esenciales para el cultivo de plantas sanas.

Por estas razones, la agricultura regenerativa, combina las prácticas agrícolas antiguas y los conocimientos modernos, fomentando la investigación científica sobre fenómenos naturales como la fermentación y la solubilidad de los elementos, así como sobre la degradación de la materia orgánica.

LOS PRINCIPIOS DE LA AGRICULTURA REGENERATIVA

A nivel práctico, tras un análisis para establecer el nivel de agotamiento del suelo, la agricultura regenerativa interviene mediante tres principios básicos. La diversificación del cultivo es la primera regla, que tiene su origen en los conocimientos aplicados durante siglos. La rotación de las plantas cultivadas aumenta el número de familias botánicas en contacto con el suelo, para protegerlo eficazmente de los agentes atmosféricos y mejorar su estructura, gracias a la acción de las raíces de las plantas.

Esta práctica, además, es útil para estimular la actividad biológica del suelo, eliminando los periodos de interrupción del cultivo y limitando los posibles daños debidos a la erosión de las superficies y la pérdida de biodiversidad. La diversificación es fundamental para la fertilidad, necesaria para garantizar un buen rendimiento de la producción, limitar el uso de productos fitosanitarios y fomentar el uso de ingredientes activos respetuosos con el ambiente.


Compartir en redes sociales