Energias

UN ESTUDIO EXPONE LAS MENTIRAS DE TOTAL SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

22 de Octubre del 2021 | 2 min lectura| Roberto Andres
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Según una investigación a cargo de Christophe Bonneuil, Pierre-Louis Choquet y Benjamin Franta, la multinacional de origen francés de petróleo y gas Total Energies ya en 1971 conocía los riesgos del cambio climático inducido por la combustión de sus productos, pero a finales de los años 80 comenzó a promover la duda sobre la base científica del calentamiento global, mientras promovía el retraso de las políticas de control de los combustibles fósiles.

“Hemos documentado medio siglo de las respuestas cambiantes de Total al calentamiento global”, aseguran los autores en Early warnings and emerging accountability: Total’s responses to global warming, 1971–2021, publicada este 20 de octubre en Global Environmental Change.

“Nuestro estudio se encuentra en la intersección de la historia ambiental y empresarial y contribuye al campo de la agnotología, el estudio de la ignorancia o la duda inducidas culturalmente”, agregan.

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En el curso de su investigación, los autores también descubrieron nuevas pruebas de que la multinacional Exxon, a través de su Asociación Internacional de Conservación del Medio Ambiente de la Industria Petrolera (IPIECA), coordinó una campaña global (en la que participó Total) para cuestionar la ciencia del clima y debilitar la política climática internacional, a partir de la década de 1980.

“DESINFORMACIÓN TOTAL”

Entre las fuentes que los autores han desenterrado se encuentra una edición especial de 1971 de Total Information, el medio de comunicación interno y externo de la empresa, que contenía piezas informativas que daban cuenta del cambio climático inducido por la combustión de combustibles fósiles.

En el artículo titulado “Contaminación atmosférica y clima”, del geógrafo François Durand Dastès, uno de los académicos franceses más familiarizados entonces con la investigación climática, se afirmaba que “la concentración de CO2 ya ha aumentado un 15 % en 150 años y podría alcanzar las 400 ppm en 2010” (la fecha real en la que alcanzamos las 400 ppm fue 2015), lo que se presentó como “bastante preocupante” ya que “podría aumentar la temperatura media global entre 1 y 1,5°C”, con posibles “efectos importantes”.

Por otro lado, el boletín incluía el “editorial” del director general, en el que dice: “Total es plenamente consciente de que cada una de sus actividades puede generar una contaminación que puede afectar al equilibrio de la naturaleza (…) El Grupo Total está dispuesto a aceptar cualquier restricción que sea útil y pueda contribuir a la protección del medio ambiente, pero hay una cosa que hay que hacer saber al público: esas intervenciones tendrán un costo elevado”.

“Esta carga tendrá que repartirse equitativamente y todos tendrán que soportar el peso. Probablemente sea mejor hacer estos sacrificios inmediatamente que tener que remediar, mañana, una situación mucho más crítica que pondría en peligro ciertos equilibrios económicos”.

CRONOLOGÍA DE LA NEGACIÓN CLIMÁTICA

Tras la advertencia publicada en 1971 la compañía no volvió a hablar públicamente del tema durante el resto de la década. Sin embargo, a mediados de la década de 1980 el cambio climático produjo una mayor preocupación entre las grandes petroleras del mundo, y Exxon, a través de IPIECA, lideró los esfuerzos para organizar a las compañías petroleras a nivel internacional para disputar la ciencia climática y debilitar los controles sobre los combustibles fósiles.

Según Bonneuil, Choquet y Franta, “como parte de este esfuerzo, las empresas francesas Total y Elf comenzaron a promover la incertidumbre con respecto a la ciencia climática, tanto de forma independiente como a través de IPIECA, al tiempo que cabildeaban con éxito contra las políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, tanto Total como Elf buscaron construir credibilidad ambiental a través de compromisos voluntarios y relaciones públicas relacionadas con el medio ambiente”.

Posteriormente, a fines de la década de 1990, “la industria petrolera francesa se alejó de disputar abiertamente la ciencia climática, pero continuó expandiendo sus inversiones en la producción de petróleo y gas upstream y empleó estrategias retóricas que enfatizaban la incertidumbre, minimizaban la urgencia y detectaban que la atención se alejaba de los combustibles fósiles como el principal factor de causa del calentamiento global”.

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A mediados de la década de 2000, la entidad fusionada Total intensificó sus esfuerzos para construir credibilidad científica, respaldando al IPCC y organizando una conferencia sobre cambio climático: “La empresa comenzó a promover una división de roles entre ciencia y negocios, en la que la ciencia describe el cambio climático y las empresas reclaman resolverlo, reforzando su reclamo de legitimidad en la determinación de políticas públicas y corporativas adecuadas. Este marco permite a Total presentarse a sí misma como una compañía petrolera socialmente responsable al envolver las inversiones continuas en la producción de combustibles fósiles en una atractiva narrativa de ‘transición energética’”.

Early warnings and emerging accountability: Total’s responses to global warming, 1971–2021 representa uno de los primeros estudios longitudinales de las respuestas de una importante empresa de combustibles fósiles al calentamiento global hasta el presente, que describen etapas de conciencia, preparación, negación y demora.

“Si bien muchos de los comentarios sobre la política del cambio climático han enmarcado las relaciones con la ciencia en términos de aceptación o negación dicotómicas, la historia de Total destaca el carácter multidimensional y gradual de las posiciones con respecto a la ciencia climática, como abrazar públicamente la ciencia climática mientras se detecta que la atención se aleja de la producción de combustibles fósiles. El examen de estas posturas multidimensionales puede ayudar a comprender las respuestas históricas y en curso al calentamiento global”, aseguran los autores.

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