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UNA FÁBRICA DE CARBÓN ECOLÓGICO CON DESECHOS ORGÁNICOS DE ARROZ

05 de Enero del 2021 | 2 min lectura| RobertoAndrés
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Oriunda de Corrientes, lleva cinco años produciendo carbón a base de cascarillas tostadas. Un proyecto gemelo surgió en Chile a base de desechos de palma.

Por Roberto Andrés para Sustentartv

Hace cinco años nació BrasUP, una innovadora propuesta que aprovecha el descarte del proceso de industrialización del arroz para conseguir un carbón ecológico, sin necesidad de utilizar madera.

El proceso de elaboración comienza con el tostado de la cascarilla a altas temperaturas. Se la tritura, se la mezcla con un aglutinante natural y agua, luego pasa por una extrusora para darle forma y, por último, pasa por un proceso de secado para terminar con un producto único.

Facundo Cabrera es el innovador correntino responsable de BrasUp, quien después de varios años de investigación, pruebas y viajes, encontró en la cascarilla del arroz el elemento clave para su idea.

“Para esto tuvimos que desarrollar todo desde cero porque en Argentina no existía ningún carbón ecológico. Ese fue nuestro principal desafío, y como Corrientes es la capital del arroz, sin dudas teníamos la materia prima para desarrollarlo”, señaló Cabrera en diálogo con Infocampo.


El producto se comercializa en carnicerías premium y comercios minoristas de Buenos Aires, Rosario, Corrientes y Posadas. Durante el verano también estará en la Costa Atlántica, y el plan de expansión para 2021 incluye a las grandes cadenas de supermercados del país. El costo sugerido del paquete de 4 kg es de $200.

Un proyecto gemelo surgió también en Chile, bautizado como Dark Fire, pero en lugar de desechos de arroz, sus briquetas están fabricadas en base a desechos de palma, específicamente a partir de fibras de cascara de coco de alta densidad.

“Según el estudio realizado por el Centro de Estudios de Medición y Certificación de Calidad (CESMEC) contamina un 70 % menos que el carbón vegetal corriente generando menos emisiones de material particulado y CO2”, señalaron en diálogo con el trasandino Mostrador.

Advierten que para la fabricación de carbón común se deben talar cinco toneladas de madera para producir solamente una de carbón. “La fabricación indiscriminada del carbón vegetal ha llevado a poner en peligro la extinción de algunas especies de arbóreas como el Quebracho, especie mayoritariamente utilizada para la fabricación del carbón que se consume en Chile”.

En Argentina, las provincias de Chaco y Santiago del Estero son las principales productoras de carbón vegetal, siendo en esta última el principal producto forestal con una producción de alrededor de 100.000 Tn anuales.

Sin embargo, en 2016 un estudio alertó sobre las inciertas perspectivas de conservación de especies de Quebracho, debido a la descontrolada actividad extractiva en la región del Gran Chaco Americano.

Según la investigadora del Conicet Claudia Luna, docente de la Universidad Nacional del Nordeste y responsable del estudio, en el Gran Chaco los bosques son esenciales para mantener la fertilidad de los suelos y regular la dinámica de los ríos y humedales que proveen de agua a su población.

“Lamentablemente, en esta región nunca hubo manejo de recursos, por ello es importante revalorarlos, ya que la extinción de la mayoría de los componentes de la familia Anacardiáceas es alarmante y la supervivencia, sobre todo del género Schinopsis sp., se pronostica sólo para sesenta años más”, señaló.

Los tipos de Quebracho que se encuentra actualmente en la Lista Roja de la Unión Internacional de Conservación para la Naturaleza son el quebracho blanco lagunero (Aspidosperma triternatum), el quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae), el quebracho colorado santiagueño (Schinopsis lorentzii) y el quebracho blanco (Schinopsis marginata).

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