Residuos

CONVIERTEN LOS DESECHOS DE PESCADO EN FERTILIZANTE VEGETAL

19 de Junio del 2021 | 2 min lectura| RobertoAndrés
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En la búsqueda de un método de producción de alimentos más circular, un grupo de científicos suecos y franceses desarrolló un sistema novedoso acuapónico inspirado en el tratamiento de aguas residuales de bajo coste para un sistema de recirculación en acuicultura de agua dulce. Se trata de una forma novedosa y eficaz de convertir los desechos de pescado de las granjas acuícolas en fertilizante vegetal, y por lo tanto mejorar los nutrientes disponibles para las plantas en el cultivo de plantas hidropónicas.

“Este estudio contribuye al campo presentando una estrategia novedosa para el tratamiento de sólidos a esta base inspirada en los procesos de eliminación mejorada de fósforo biológico (EBPR) encontrados en plantas de tratamiento de aguas residuales municipales”, indican en su estudio. “El sistema permite el tratamiento simultáneo de residuos (reducción de carbono y nitrógeno) con baja generación de biomasa residual y un espectro de nutrientes traza diverso para el cultivo hidropónico aguas abajo”.

DESECHOS DE PECES PARA FERTILIZAR VEGETALES

Según Victor Lobanov, investigador del Departamento de Ciencias del Mar de Universidad de Gotemburgo, “el lodo de pescado es un producto de desecho formado por alimentos y heces de pescado no consumidos y normalmente es degradado por bacterias en el agua. Además de dañar físicamente las branquias de los peces, el exceso de carbono en los sólidos conduce a un crecimiento bacteriano excesivo, lo que disminuye el oxígeno en el agua y obstaculiza la capacidad de los peces para respirar. Queríamos averiguar si estos desechos podrían usarse para fertilizar plantas en sistemas de acuaponía eliminando el exceso de carbono, pero conservando los minerales necesarios para cultivos en crecimiento”.

El estudio, titulado Improving Plant Health Through Nutrient Remineralization in Aquaponic Systems, fue publicado el pasado lunes 14 de junio en la revista Frontiers in Plant Science y estuvo a cargo de Victor Lobanov y Alyssa Joyce de la Universidad de Gotemburgo y Doriane Combot, Pablo Pelissier y Laurent Labbé del Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia.

UNA AGRICULTURA AMBIENTAL CONTROLADA

En términos de uso de la tierra, la producción agrícola ocupa actualmente la mitad de las tierras habitables del mundo y un asombroso 70 % del consumo mundial de agua dulce se dedica actualmente a la agricultura, alcanzando hasta el 90 % del suministro local en algunas regiones. Además, la necesidad de una alta eficiencia en el uso de nutrientes en los sistemas agrícolas existentes también ha aumentado en importancia debido a los casos extremos de eutrofización debida a la producción intensiva de alimentos, así como a la posible escasez de fósforo.

Estos desafíos han llevado al aumento de la agricultura ambiental controlada (CEA), un término que cubre la agricultura protegida (invernadero, túneles múltiples, cubiertas de hileras) y los sistemas de manejo de cultivos integrados en tecnología (agricultura vertical, acuaponía). A partir de 2019, la agricultura protegida cubre el 8.83 % de toda la tierra cultivable, una cifra superior al 3,5 % en 2016. Si bien las plataformas CEA son estrategias de cultivo más eficientes, deben lidiar con costos de infraestructura significativamente más altos en comparación con la agricultura tradicional basada en el suelo.

LA ACUAPONÍA COMO ALTERNATIVA

La acuaponía es un método de cultivo potencialmente interesante que puede ayudar a mitigar algunos de los costos de infraestructura adicionales de la agricultura ambiental controlada al acoplar la producción de cultivos hidropónicos a los sistemas de recirculación de acuicultura (RAS).

En la mayoría de los sistemas de acuaponía, la principal contribución de la acuicultura al cultivo hidropónico es a través del biofiltro. Estos son esenciales para la estabilidad de los sistemas de recirculación acuícola, ya que eliminan el amoníaco que es altamente tóxico para los peces, pero también son el primer paso importante de eliminación de nitrógeno en la acuaponía acoplada, siendo el segundo la absorción de especies nitrogenadas por los propios cultivos.

“Ojalá podamos escalar el sistema de manera más eficiente en el futuro, no solo para la producción de lechuga, como se utilizó en este estudio, sino también para otras plantas, con el número correcto de peces correspondiente al tamaño del sistema. Optimizando aún más la descomposición de los sólidos de pescado mediante el sistema de tratamiento de sólidos, también podemos lograr una tasa de tratamiento más rápida y hacer que todo el proceso sea más eficiente”, explicó Lobanov.

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