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"USTEDES SON LOS PESIMISTAS, SI NO CREEN QUE TENEMOS LO QUE HACE FALTA PARA CAMBIAR EL MUNDO"

26 de Abril del 2021 | 2 min lectura| Micaela
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La participación de una mexicana zarandeó la conciencia de los líderes mundiales que participaron en la cumbre climática que organizó el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para festejar y anunciar su regreso al Acuerdo de París: se trata de la joven activista Xiye Bastida, miembro del movimiento Viernes por el Futuro iniciado por Greta Thunberg

Después de casi tres horas de discursos formales cargados de una retórica de compromiso por un futuro mejor a partir de una lucha infranqueable en contra de la crisis climática, Xiye Bastida lanzó un grito desesperado intergeneracional: describir el problema como un resultado del colonialismo y el capitalismo. “Deben de entender que la era de los combustibles fósiles ha terminado", dijo.

Buscar una economía verde del modo cómo se está haciendo ahora "afecta a las comunidades indígenas, así como a otras. Necesitamos una transición justa a combustibles renovables para reducir el carbono". Las soluciones, enfatizó, "tienen que implementarse con las voces de las comunidades indígenas y oprimidas junto con los líderes y tomadores de decisiones".

Crítica a los líderes del mundo

La joven activista mexicana Xiye Bastida reprendió duramente este jueves a los líderes que participan en la Cumbre del Clima organizada por la Casa Blanca, al criticar su falta de ambición para contener la crisis climática y les exigió que “reconozcan e implementen” las demandas de los miles de jóvenes que se han convertido en activistas medioambientales.

Yo no quería venir aquí y leerles nuestras preocupaciones y demandas, porque si hubieran estado escuchándonos, ya sabrían cuáles son”, declaró en su discurso.

Bastida pidió dejar de programar cumbres “sobre lo que tiene que cambiar”, porque las soluciones están claras y solo queda “implementarlas; asumir el problema como una cuestión de “justicia social” y entender que, para impulsar el desarrollo de las grandes potencias, se han creado “zonas de sacrificio” en el sur del planeta y en comunidades “negras y latinas” en el norte.

"Ustedes son los ingenuos, si creen que podemos sobrevivir a esta crisis con la forma de vida actual. Ustedes son los pesimistas, si no creen que tenemos lo que hace falta para cambiar el mundo”, agregó.

La joven pidió además que se comprometan a “llegar a las cero emisiones netas para 2030, no para 2050”.

Los líderes presentes afirmaron que la participación de Xiye Bastida les había inspirado a trabajar en conjunto, “para dejar un mejor planeta a las generaciones que nos siguen”. Por su parte, la Casa Blanca celebró la labor de jóvenes como Xiye. El secretario de Estado, Antony Blinken, la presentó además como una víctima del cambio climático.


La lucha ambientalista en la sangre

Sus padres, Mindahi y Geraldine (él, de la comunidad otomí-tolteca; ella, chilena) también son activistas ambientales y por experiencia propia saben las consecuencias del calentamiento global.

La adolescente, que pertenece a la comunidad indígena mexicana otomí-tolteca, se vio obligada a emigrar a Estados Unidos con su familia después de que unas lluvias provocaran una inundación en su pueblo, San Pedro Tultepec.

"La mayoría de los líderes que hay en esta cumbre son del norte global, que históricamente ha perpetuado estos sistemas. Las comunidades más afectadas, las que han quedado desplazadas por sequías, inundaciones, incendios, fracasos en cosechas y abusos de derechos no están bien representadas aquí”, denunció en la Cumbre.

No es Greta Thunberg

El interés de Xiye en el medio ambiente y los riesgos del calentamiento global ha hecho que se le compare con la reconocida activista sueca Greta Thenberg. Aunque la mexicana destaca el trabajo y los logros de la europea y comparte con ella su misión, asegura que sus "luchas, inspiraciones e historias son completamente distintas".

En su oportunidad, Greta Thunberg advirtió a los legisladores estadounidenses que la historia les hará responsables de las catástrofes climáticas si no dejan de subvencionar a la industria de los combustibles fósiles. “¿Cuánto tiempo creen que pueden seguir ignorando la crisis climática?”, cuestionó. 

En septiembre de 2019, Xiye se convirtió en una de las líderes principales de Fridays for Future, un movimiento juvenil internacional en el que también participa Greta, y que entre el 20 y 27 de septiembre de ese año logró reunir a siete millones de manifestantes en las calles para exigir acciones por el clima.

En ese año, la latinoamericana movilizó a 600 compañeros de su escuela secundaria para unirse a la huelga mundial contra el clima y desde entonces interviene en varias organizaciones juveniles, como parte de sus esfuerzos para presionar a los líderes mundiales a actuar frente a la escalada de la crisis climática.

"Dondequiera que esté, la crisis climática está afectando a todos, en todas partes. Sentí que necesitaba hacer algo", dijo en una entrevista en 2019.


Los jóvenes, advirtió, "seguirán alzando la voz en tanto los líderes no cumplan con su responsabilidad". Los jóvenes como ella, afirma, están luchando "para asegurarnos de que no seamos la última generación".

Tampoco está de acuerdo en que se les califique como la Generación Z. "¿Quién escogió ese nombre para nosotros? La Z es la última letra del alfabeto. Representa el final de algo. Sé que mi generación no escogió ese nombre. Lo hicieron los adultos. Así que estamos cambiando lo que significa la Generación Z y diciendo que será el principio de algo nuevo. Y no vamos a parar hasta que nosotros estemos en estos salones de poder", finalizó. 


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